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La
Historia
Desde
el 13 de mayo de 1917 la Sma. Virgen María se apareció en seis ocasiones
en Fátima (Portugal) a tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta. En
un hermoso libro titulado "Memorias de Lucía" (cuya lectura
recomendamos) la que vio a la Virgen cuenta todos los detalles de esas
apariciones.
El 13 de mayo se produjo el siguiente diálogo:
- ¿De dónde es su merced? - Mi patria es el cielo.
- ¿Y qué desea de nosotros? - Vengo a pedirles que vengan el 13 de cada
mes a esta hora (mediodía). En octubre les diré quién soy y qué es lo
que quiero.
- ¿Y nosotros también iremos al cielo? - Lucía y Jacinta sí.
- ¿Y Francisco?
Los ojos de la aparición se vuelven hacia el jovencito y lo miran con
expresión de bondad y de maternal reproche mientras va diciendo: - El
también irá al cielo, pero antes tendrá que rezar muchos rosarios.
Y la Sma. Virgen continuó diciéndoles:
- ¿Quieren ofrecerse al Señor y estar prontos para aceptar con
generosidad los sufrimientos que Dios permita que les lleguen y
ofreciéndolo todo en desagravio por las ofensas que se hacen a Nuestro
Señor?
- Sí, Señora, queremos y aceptamos.
Con un gesto de amable alegría, al ver su generosidad, les dijo:
- Tendrán ocasión de padecer y sufrir, pero la gracia de Dios los
fortalecerá y asistirá.
Segunda aparición: 13 de Junio de 1917.
La Sma. Virgen le dice a los tres niños: "Es necesario que recen el
rosario y aprendan a leer".
Lucía le pide la curación de un enfermo y la Virgen le dice: "Que se
convierta y el año entrante recuperará la salud".
Lucía le suplica: "Señora: ¿quiere llevarnos a los tres al cielo?".
- Sí a Jacinta y a Francisco los llevaré muy pronto, pero tú debes
quedarte aquí abajo, porque Jesús quiere valerse de ti para hacerme amar
y conocer. El desea propagar por el mundo la devoción al Inmaculado
Corazón de María.
- ¿Y voy a quedarme solita en este mundo?
- ¡No hijita! ¿Sufres mucho? Pero no te desanimes, que yo no te
abandonaré. Mi corazón inmaculado será tu refugio y yo seré el camino
que te conduzca a Dios.
Tercera aparición: 13 de julio de 1917.
Ya hay 4,000 personas. Nuestra Señora les dice a los videntes: "Es
necesario rezar el rosario para que se termine la guerra. Con la oración
a la Virgen se puede obtener la paz. Cuando sufran algo digan: ‘Oh
Jesús, es por tu amor y por la conversión de los pecadores’".
La Virgen abrió sus manos y un haz de luz penetró en la tierra y
apareció un enorme horno lleno de fuego, y en él muchísimas personas
semejantes a brasas encendidas, que levantadas hacia lo alto por las
llamas volvían a caer gritando entre lamentos de dolor. Lucía dio un
grito de susto. Los niños levantaron los ojos hacia la Virgen como
pidiendo socorro y Ella les dijo:
- ¿Han visto el infierno donde van a caer tantos pecadores? Para
salvarlos, el Señor quiere establecer en el mundo la devoción al Corazón
Inmaculado de María. Si se reza y se hace penitencia, muchas almas se
salvarán y vendrá la paz. Pero si no se reza y no se deja de pecar
tanto, vendrá otra guerra peor que las anteriores, y el castigo del
mundo por sus pecados será la guerra, la escasez de alimentos y la
persecución a la Santa Iglesia y al Santo Padre. Vengo a pedir la
Consagración del mundo al Corazón de María y la Comunión de los Primeros
Sábados, en desagravio y reparación por tantos pecados. Si se acepta lo
que yo pido, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Pero si no una
propaganda impía difundirá por el mundo sus errores y habrá guerras y
persecuciones a la Iglesia. Muchos buenos serán martirizados y el Santo
Padre tendrá que sufrir mucho. Varias naciones quedarán aniquiladas.
Pero al fin mi Inmaculado Corazón triunfará.
Y añadió Nuestra Señora: Cuando recen el Rosario, después de cada
misterio digan: "Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, líbranos del
fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a
las más necesitadas de tu misericordia".
Cuarta aparición: Agosto 1917.
Cuarta aparición. Esta no ue posible el 13 de agosto, porque ese
día el alcalde tenía prisioneros a los 3 niños intentándo acerlos decir
que ellos no habían visto a la Virgen. Aunque el alcalede no logró
su propósito, la aparición sucedió unos días después.
La Sma. Virgen les dijo en la 4ª. Aparición: "Recen, recen mucho y hagan
sacrificios por los pecadores. Tienen que recordar que muchas almas se
condenan porque no hay quién rece y haga sacrificios por ellas". (El
Papa Pío XII decía que esta frase era la que más le impresionaba del
mensaje de Fátima y exclamaba: "Misterio tremendo: que la salvación de
muchas almas dependa de las oraciones y sacrificios que se hagan por los
pecadores).
Desde
esta aparición los tres niños se dedicaron a ofrecer todos los
sacrificios posibles por la conversión de los pecadores y a rezar con
más fervor el Rosario.
Quinto aparición: 13 de Septiembre 1917.
Ya hay unas 12,000 personas. Nuestra Señora les recomienda a los
videntes que sigan rezando el Rosario y anuncia el fin de la guerra.
Lucía le pide por varios enfermos. La Virgen le responde que algunos sí
curarán, pero que otros no, porque Dios no se confía de ellos, y porque
para la santificación de algunas personas es más conveniente la
enfermedad que la buena salud. E invita a todos a presenciar un gran
milagro el próximo 13 de octubre.
Sexta y última aparición. 13 de octubre de 1917.

En este día hay 70,000 personas. La aparición dice a los tres niños: "Yo
soy la Virgen del Rosario. Deseo que en este sitio me construyan un
templo y que recen todos los días el Santo Rosario".
Lucía les dice los nombres de bastantes personas que quieren conseguir
salud y otros favores muy importantes. Nuestra Señora le responde que
algunos de esos favores serán concedidos y otros serán reemplazados por
favores mejores. Y añade: "Pero es muy importante que se enmienden y que
pidan perdón por sus pecados".
Y tomando un aire de tristeza la Sma. Virgen dijo estas sus últimas
palabras de las apariciones: QUE NO OFENDAN MAS A DIOS QUE YA ESTA MUY
OFENDIDO (Lucía afirma que de todas las frases oídas en Fátima, esta fue
la que más le impresionó).
La Sma. Virgen antes de despedirse señaló con sus manos hacia el sol y
entonces los 70,000 espectadores presenciaron un milagro conmovedor, un
espectáculo maravilloso, nunca visto: la lluvia cesó instantáneamente
(había llovido desde el amanecer y era mediodía) las nubes se alejaron y
el sol apareció como un inmenso globo de plata o de nieve, que empezó a
dar vueltas a gran velocidad, esparciendo hacia todas partes luces
amarillas, rojas, verdes, azules y moradas, y coloreando de una manera
hermosísima las lejanas nubes, los árboles, las rocas y los rostros de
la muchedumbre que allí estaba presente. De pronto el sol se detiene y
empieza a girar hacia la izquierda despidiendo luces tan bellas que
parece una explosión de juegos pirotécnicos, y luego la multitud ve algo
que la llena de terror y espanto.
Ven que el sol se viene hacia abajo, como si fuera a caer encima de
todos ellos y a carbonizarlos, y un grito inmenso de terror se desprende
de todas las gargantas. "Perdón, Señor, perdón", fue un acto de
contricción dicho por muchos miles de pecadores. Este fenómeno natural
se repitió tres veces y duró diez minutos. No fue registrado por ningún
observatorio astronómico porque era un milagro absolutamente
sobrenatural.
Luego el sol volvió a su sitio y los miles de peregrinos que tenían sus
ropas totalmente empapadas por tanta lluvia, quedaron con sus vestidos
instantáneamente secos. Y aquel día se produjeron maravillosos milagros
de sanaciones y conversiones.
Y nosotros queremos recordar y obedecer los mensajes de la Sma. Virgen
en Fátima: "Rezar el Rosario. Hacer oración y sacrificios por la
conversión de los pecadores y NO ofender más a Dios, que ya esta muy
ofendido".
Apariciones del Ángel de La Paz
Un
tiempo antes de la manifestación de Nuestra Señora de Fátima, los niños
Videntes, tuvieron tres apariciones de un Angel. La primera tuvo lugar
en la primavera de 1916 en la cueva "Loca de Cabeco".
El Angel les dijo: " No teman. Soy el Angel de la Paz. Recen conmigo."
Luego se arrodillo en la tierra, se inclino y dijo :
"Mi Dios, Yo creo en ti, Yo te adoro y Yo te amo. Te pido perdón por
todos aquellos que no creen , que no te adoran y no te aman."
Lo repitió tres veces, se levanto y le dijo a los pequeños "Recen
de esta manera. Los corazones de Jesús y María están atentos a sus
súplicas." Luego desapareció.
En la segunda aparición, entre otras cosas, el Angel les dijo: "Yo soy
el Angel de su guardia, el Angel de Portugal. Sobre todo, acepten y
soporten con sumisión el sufrimiento que el Señor les envíe".
En la tercer aparición: El Angel nuevamente se apareció en la cueva Loca
de Cabeco, llevaba consigo un cáliz y sostuvo sobre él, una Hostia.
Repitió tres veces esta oración:
"Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te ofrezco el
preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en
todos los tabernáculos del mundo, en acto de reparación por los
sacrilegios, ultrajes e indiferencia por la cual Él Mismo es ofendido. Y
mediante los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del
Inmaculado Corazón de María, yo le pido la conversión de los pobres
pecadores."
Después le dio la Hostia a Lucía y ofreció el contenido del Cáliz a
Jacinta y Francisco para que lo bebieran. Volvió a repetir la oración y
se marcho.
Apariciones de la Santísima Virgen
Ocurrieron entre el 13 de
mayo y el 13 de octubre de 1917.
Primera Aparición:
Aconteció el 13 de mayo, los tres niños se encontraban en la Cova de
Iría, cuando vieron un luz como si fuera un relámpago, entonces creyendo
que era una tormenta, intentaron marcharse, pero nuevamente otro rayo de
luz los detuvo, de repente por encima de un arbusto apareció Nuestra
Señora vestida de blanco, brillaba como el sol, en su mano derecha
llevaba un Rosario. La Virgen les hablo así:
"No tengan miedo. No les haré daño."
Lucia pregunto:
- ¿De dónde es su merced?
La Virgen María respondió:
- Mi lugar es el cielo.
Y el diálogo siguió, más o menos de esta manera:
- ¿Y qué desea de nosotros?
- Vengo a pedirles que vengan el 13 de cada mes al mediodía. En octubre
les diré quién soy y qué es lo que quiero.
Lucía le Pregunto:
- ¿Nosotros también iremos al cielo?
- Jacinta y tu, sí.
- ¿Y Francisco?, preguntó Lucía.
- El también irá al cielo, pero antes tendrá que rezar muchos rosarios.
Y la Señora continuó diciéndoles:
- ¿Quieren ofrecerse al Señor y estar prontos para aceptar con
generosidad los sufrimientos que Dios permita que les lleguen y
ofreciéndolo todo en desagravio por las ofensas que se hacen a Nuestro
Señor?
- Sí, Señora, queremos. Respondieron los pastorcitos.
La Santísima Virgen les dijo:
- Tendrán ocasión de padecer y sufrir, pero la gracia de Dios los
fortalecerá y asistirá.
Pasados unos minutos Nuestra Señora agregó:
-"Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el
fin de la guerra".
Luego se elevó y desapareció.
Segunda Aparición:
Tuvo lugar el 13 de Junio de 1917, en ella Nuestra Señora les pidió a
los niños que recen el rosario y aprendan a leer.
Después Lucía le preguntó:
¿Quiere llevarnos a los tres al cielo?
Nuestra Señora le responde:
- Sí a Jacinta y a Francisco los llevaré muy pronto, pero tú debes
quedarte aquí abajo, porque Jesús quiere valerse de ti para hacerme amar
y conocer. El desea propagar por el mundo la devoción al Inmaculado
Corazón de María.
Lucía entonces le dice:
- ¿Y voy a quedarme sólita en este mundo?
La santísima Virgen le responde:
- ¡No hijita! ¿Sufres mucho? Pero no te desanimes, que yo no te
abandonaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y yo seré el camino
que te conduzca a Dios.
Tercera Aparición:
Ocurrió el 13 de julio de 1917, en esta aparición, ya se encuentran 4000
personas contemplando a los niños. Nuestra Señora les habló a los
videntes así:
"Es necesario rezar el rosario para que se termine la guerra. Con la
oración a la Virgen se puede obtener la paz. Cuando sufran digan: 'Oh
Jesús, es por tu amor y por la conversión de los pecadores' ".
Luego tuvieron la visión del Infierno, que Lucía en su libro "Memorias"
nos relata así:
"Ella abrió sus manos una vez más, como lo había hecho los dos meses
anteriores. Los rayos de luz parecían penetrar la tierra y vimos, por
decirlo así, un vasto mar de fuego. Sumergidos en este fuego, vimos a
los demonios y a las almas de los condenados. Estas últimas eran como
rescoldos transparentes y ardientes, todos ennegrecidos o bruñidos en
bronce, que tenían forma humana. Flotaban en aquella conflagración, que
a veces se elevaba en el aire por las llamas que ellas mismas emitían,
junto con grandes nubes de humo. Retrocedían después hacia todos lados
como chispas en incendios inmensos, sin peso o equilibrio, entre
alaridos y gemidos de dolor y desesperación, que nos horrorizaron y nos
hicieron temblar de miedo (debió haber sido este espectáculo lo que me
hizo gritar, como dice la gente que nos escuchó). Los demonios se
distinguían de las almas de los condenados, por su aterrador y
repugnante parecido con espantosos y desconocidos animales, negros y
transparentes como brasas ardientes. Esa visión duró sólo un momento,
gracias a nuestra bondadosa Madre Celestial, Quien en la primera
aparición había prometido llevarnos al Cielo. Sin esto, creo que
hubiéramos muerto de terror y miedo."
Después de este suceso, los niños Videntes estaban asustados y Nuestra
Señora, les habló con bondad y tristeza:
"¿Han visto el infierno donde van a caer tantos pecadores? Para
salvarlos, el Señor quiere establecer en el mundo la devoción al Corazón
Inmaculado de María. Si se reza y se hace penitencia, muchas almas se
salvarán y vendrá la paz. Pero si no se reza y no se deja de pecar
tanto, vendrá otra guerra peor que las anteriores, y el castigo del
mundo por sus pecados será la guerra, la escasez de alimentos y la
persecución a la Santa Iglesia y al Santo Padre. Vengo a pedir la
Consagración del mundo al Corazón de María y la Comunión de los Primeros
Sábados, en desagravio y reparación por tantos pecados. Si se acepta lo
que yo pido, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Si no, esparcirá sus
errores por el mundo y habrá guerras y persecuciones a la Iglesia.
Muchos buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá que sufrir
mucho. Varias naciones quedarán aniquiladas. Pero al fin mi Inmaculado
Corazón triunfará.
El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será
concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal el dogma de la fe se
conservará siempre... (Luego de estas palabras la Virgen María les
cuenta a los niños la tercera parte del secreto o (tercer secreto), que
Lucía escribió entre el 22 de Diciembre de 1943 y el 9 de Enero 1944).
Después la Virgen dijo: 'Esto no lo digas a nadie. A Francisco si podéis
decírselo'."
Y agregó: Cuando recen el Rosario, después de cada misterio digan: "Oh
Jesús, perdónanos nuestros pecados, libranos del fuego del infierno y
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de
tu misericordia".
Cuarta Aparición:
Esta ocurrió el domingo 19 de Agosto, porque el 13 de agosto, el
administrador del Consejo del lugar, apresó a los tres niños para tratar
de hacerlos decir que ellos no habían visto a la Virgen, los asusto, los
encerró en el calabozo, donde los pequeños colgaron en la pared una
medalla que tenia Jacinta y rezaron el rosario junto a los presos, hasta
que finalmente tuvo que liberarlos. Unos días después la Virgen apareció
en un lugar llamado Valinhos (a 400 metros de Aljustrel), y entre otras
cosas les dijo: "Deseo que sigan yendo a Cova de Iría en los días 13,
que sigan rezando el rosario todos los días y les prometio que haría en
el último mes un milagro para que todos creyesen."
Quinta Aparición:
Sucedió el 13 de Septiembre 1917. Nuestra Señora les dice nuevamente a
los niños que sigan rezando el Rosario para que finalice la guerra y les
expresa:
"En octubre haré un milagro para que todos crean, Curaré a algunos
enfermos, pero no a todos."
Sexta Aparición:
"El milagro del cielo de Fátima o el milagro del Sol."
La última aparición ocurrió el 13 de octubre de 1917, en la Cova de
Iría, donde se encontraban 70.000 personas, llovía torrencialmente y los
pequeños fueron al lugar, donde la Virgen se manifestó y les dijo:
" Yo soy la Señora del Rosario, continúen rezando el Rosario todos los
días, la guerra se acabará pronto."
Luego se produce el milagro del sol, la Virgen elevó sus brazos al cielo
y la lluvia se detuvo, el sol giró tres veces sobre si mismo, emitiendo
luces de variados colores. Los niños y los testigos del suceso vieron
como si el sol se desprendiera del firmamento y fuese a caer sobre
ellos. Muchos gritaban de miedo, los niños Videntes en esos momentos
tuvieron visiones al lado del sol, vieron a San José con el Niño, a
Nuestra Señora de los Dolores y a Nuestra Señora del Carmen. Luego de
diez minutos el sol volvió a su lugar y los miles de peregrinos que
tenían sus ropas mojadas por tanta lluvia, quedaron con sus ropas
completamente secas.
Este suceso es considerado como el acontecimiento sobrenatural más
grande del siglo XX. La Iglesia Católica ha aprobado oficialmente al
Mensaje de Fátima como "digno de ser creído" desde 1930.
Un observador de los hechos el Doctor Garrett, profesor de la Facultad
de Ciencias de Coimbra, Portugal, relato lo sucedido así:
"El cielo, que había estado nublado todo el día, súbitamente se aclaró;
la lluvia paró y parecía como si el sol estuviera a punto de llenar de
luz el campo que la mañana invernal había vuelto tan lóbrego. Yo miraba
el lugar de las apariciones en un estado sereno, aunque frío, en espera
de que algo pasara, y mi curiosidad disminuía, pues ya había
transcurrido bastante tiempo sin que pasara nada que llamara mi
atención. Unos momentos antes, el sol se había abierto paso entre una
capa gruesa de nubes que lo escondían y brillaba entonces clara e
intensamente. De repente escuché el clamor de miles de voces, y vi a la
multitud desparramarse en aquel vasto espacio a mis pies ... darle la
espalda a aquel lugar, que hasta ese momento había sido el foco de sus
expectativas, y mirar hacia el sol en la otra dirección. Yo también di
la vuelta hacia el punto que atraía su atención y pude ver el sol, como
un disco transparente, con su agudo margen, que brillaba sin lastimar la
vista. No se podía confundir con el sol que se ve a través de una
neblina (en ese momento no había neblina), pues no estaba velado ni
opaco. En Fátima, el sol conservó su luz y calor, y se destacó
claramente en el cielo, con un margen agudo, parecía una mesa de juego.
Lo más sorprendente era que se podía mirar directamente al disco solar,
sin que los ojos se lastimaran o se dañara la retina. Durante ese
tiempo, el disco del sol no permaneció inmóvil, se mantuvo en un
movimiento vertiginoso, pero no como el titilar de una estrella con todo
su brillo, pues el disco giraba alrededor de sí mismo en un furioso
remolino ...".
El Secreto de Fátima
En
la tercera aparición la Santísima Virgen les contó un secreto a los
Videntes, éste esta dividido en tres partes, las dos primera han sido
públicamente reveladas en el libro "Memorias de Lucía" en la década de
1940. Y son: La Visión del infierno, el anunció de una futura guerra, la
petición de la Santísima Virgen sobre la Consagración de Rusia, como
condición para la paz mundial y la práctica de la comunión de los
primeros sábados.
La Tercera parte o Tercer Secreto:
Se hizo público el 13
de mayo del 2000.
Lucía Dos Santos
Nació
en Aljustrel, a casi 1 kilómetro de Fátima, Portugal. El 22 de marzo de
1907, hija de Antonio y María Rosa Dos Santos. Prima de Francisco y
Jacinta. Desde la primera aparición de la Virgen tuvo que soportar
muchos sufrimientos, porque era criticada y se dudaba de ella. Los
sacerdotes de la parroquia de Fátima insinuaron que ella podría ser un
"pequeño instrumento del demonio". Por todo esto la niña sentía mucho
temor en regresar al lugar de las apariciones, pero pudo vencerlo ante
el pedido de sus primos y regresó a la Cova de Iría, como la Santísima
Virgen se lo había solicitado. Uno de sus mayores dolores fue cuando a
Virgen le dijo que se llevaría muy pronto al Cielo a Francisco y a
Jacinta y le expresó que ella permanecería en la tierra, para difundir
la devoción al Corazón Inmaculado de María.
En 1921, Lucía fue enviada
al convento de las Hermanas Doroteas de Villar en Oporto, por decisión
del Obispo de Leiria, tenia entonces 14 años. En 1928, se convirtió en
religiosa y en 1946, ingresó al convento de las Hermanas Carmelitas de
Coimbra, Portugal. Tomo el nombre de María Lucía del Inmaculado Corazón,
pero es más conocida como la Hermana Lucía.
La Santísima Virgen María se manifestó a Lucía cuando ella era
postulante, y le reveló la promesa de los Cinco Primeros Sábados, cinco
años después, en Junio del 1929, tuvo la visión de la Trinidad, con la
petición de la consagración de Rusia.
Beato
Francisco Marto
Nació
en Aljustrel, a casi 1 kilómetro de Fátima, Portugal. El 11 de junio de
1908, era hijo de Manuel y Olimpia de Jesús Marto, hermano de Jacinta y
primo de Lucía.
Cuando ocurrieron los acontecimientos de Fátima, éste pequeño tenía
nueve años.
Durante de la primera aparición, Lucía preguntó si Francisco iría al
Cielo, y la Señora contesto: "Sí, va a ir al Cielo, pero tendrá que
rezar muchas veces el Rosario."
Después de las apariciones Francisco mostraba poco interés en ir a la
escuela, frecuentemente les decía a Lucía y a Jacinta al momento de
aproximarse al colegio: "Sigan, que yo voy a ir a la iglesia a hacerle
compañía al Jesús escondido" (ésta expresión se refiere al Santo
Sacramento).
A fines de 1918, Francisco y su hermanita, enfermaron gravemente por una
epidemia de bronconeumonía y el 4 de abril de 1919, el niño falleció.
Lucía escribió en su libro "Memorias... " al narrar sobre su primo:
"Voló al Cielo en los brazos de Nuestra Madre Celestial."
Beata
Jacinta Marto
También
nació en Aljustrel, a casi un kilómetro de Fátima, Portugal. El 11 de
marzo de 1910. Era hija de Manuel y Olimpia de Jesús Marto, hermana de
Francisco y prima de Lucía.
Cuando ocurrieron los sucesos de Fátima, tenía siete años, era la menor
de los tres niños. Jacinta después de haber tenido la visión del
infierno, se ofreció completamente a la salvación de las almas.
Poco tiempo después de las apariciones enfermo, primero junto su hermano
en la epidemia de bronconeumonía, después se le declaró una pleuresía
purulenta, luego de dos meses de internación la llevaron nuevamente a su
hogar, pero los médicos encontraron que tenia una inflamación abierta y
ulcerosa en el pecho. Más tarde le diagnosticaron tuberculosis. Fue
internada en el hospital de Lisboa en donde la Santísima Virgen se le
apareció en varias oportunidades. Jacinta en su agonía ofrecía sus
sufrimientos por los pecadores. Falleció en la noche del 20 de febrero
de 1920.
Francisco y Jacinta Martos estuvieron enterrados en el cementerio
municipal de Fátima, hasta que los trasladaron a la Basílica de Nuestra
Señora a principios de la década de 1950.
Los Cinco Primeros Sábados
El
10 de diciembre de 1925, Lucía era postulante en el Convento de las
Doroteas en España, cuando de repente tuvo la manifestación de la Virgen
María y del Niño Jesús.
Nuestra Señora le habló así:
"Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas, que los hombres ingratos
me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura
consolarme y di que a todos que durante cinco meses en el primer sábado
se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, reciten el Rosario y hágame
compañía durante 15 minutos, al mismo tiempo mediten sobre los quince
misterios del Rosario, con un espíritu de expiación, que Yo les prometo
asistirlos a la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para
la salvación de sus almas."
Párrafo de una carta que escribió la Hermana Lucía en 1927, acerca de la
devoción expiatoria de los cinco sábados al Corazón Inmaculado de María:
"La devoción consiste en esto: Durante cinco meses, el Primer Sábado,
recibir a Jesús en la Comunión, recitar el Rosario, hacerle compañía a
Nuestra Señora durante quince minutos mientras se medita sobre los
misterios del Rosario y confesarse. La confesión puede hacerse unos días
antes, y si en esta confesión previa usted ha olvidado la intención
(obligatoria), se puede ofrecer la siguiente intención, siempre y cuando
uno reciba la Santa Comunión en estado de gracia el primer Sábado, con
el propósito de expiar las ofensas contra la Santísima Virgen y que
afligen Su Inmaculado Corazón."
La
Visión de la Trinidad
El 13 de Junio de
1929, en Tuy, España, Lucía tuvo una visión que representaba a la
Santísima Trinidad.
La Hermana Lucía habló así acerca de lo sucedido: "...entendí que era el
Misterio de la Santa Trinidad que se me enseñó, y yo recibí luces acerca
de este misterio, que no se me permite revelar".
En ese instante Nuestra Señora le dijo: "el momento ha llegado para que
Dios le pida al Santo Padre que lleve a cabo, en unión de todos los
obispos del mundo, la consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón. De
esta manera, El promete salvar a Rusia."
La Basílica
Fue
iniciada en 1928 y consagrada el 7 de Octubre de 1953. Tiene quince
altares que corresponden a las quince decenas del Rosario en honor de
Nuestra Señora, quien en ese lugar declaró:
"Yo soy la Señora del Rosario". EL edificio está construido de piedra
caliza sólida, y tiene una torre de 65 metros. Las tumbas de Francisco
y Jacinta, están ubicadas detrás del Altar Mayor. El cuadro del altar
mayor simboliza el mensaje de Nuestra Señora a los niños, preparados por
el Angel de Portugal, por medio del encuentro con Jesús en la
Eucaristía. Los vitrales representan escenas de las apariciones y
algunas invocaciones de la Letanía de la Virgen. El órgano, fue
instalado en 1952, tiene cerca de 12 mil tubos.
En la entrada del Santuario, por la
parte sur de la Rectoría, se encuentra, un monumento inaugurado el 13 de
agosto de 1994, que contiene una porción del Muro de Berlín, demolido a
partir del 9 de Noviembre de 1989.
La Capilla
Fue
el primero edificio construido en Cova de Iría, y es precisamente el
lugar de las apariciones de Nuestra Señora. Hay una columna de mármol
sobre la cual está colocada la Imagen de Virgen.
Está compuesto por 15 capillitas, catorce recordando la Pasión del Señor
y una décima quinta por su Resurrección. El VíaCrucis comienza en la
rotonda de Santa Teresa y recorre parte del camino entre Aljutrel y el
lugar de las apariciones en Cova de Iría.
Por debajo del Calvario hay una Capilla dedicada a San Esteban. Las
primeras 14 estaciones, fueron inauguradas el 12 de Mayo de 1964, la
15ª, el 13 de octubre de 1992.
Monumento del Sagrado Corazón de Jesús: Se eleva en el
centro de la plaza y sobre un pozo, cuya agua ha sido el medio de muchas
gracias.
Fechas importantes después del milagro de Fátima:
28 de abril de 1919:
Comienza la Construcción de la Capillita.
13 de octubre de 1921: Se
permite por primera vez celebrar la Santa Misa.
3 de mayo de 1922: El
Obispo de Leiría, manda instaurar el proceso canónico, sobre los
acontecimientos de Fátima.
10 de diciembre de 1925:
Lucía era postulante en el Convento de las Doroteas en España, cuando
tuvo la manifestación de la Virgen María y del Niño Jesús.
13 de Junio de 1929, Tuy,
España: Lucía tuvo una visión que representaba a la Santísima Trinidad.
13 de octubre de 1930: El
Obispo de Leiria declara, dignas de fe las apariciones y autoriza el
culto de Nuestra Señora de Fátima.
13 de mayo de 1931: Se
consagra por primera vez a Portugal, al Inmaculado Corazón de María.
31 de octubre de 1942: Pío
XII, hablando en portugués por la radio, consagra el mundo al Inmaculado
Corazón de María.
2 de enero de 1944: La
hermana Lucía puso por escrito la tercera parte del Secreto de Fátima.
13 de mayo de 1946: La
Imagen de Nuestra Señora de Fátima de la capillita es coronada por el
Cardenal Marsella.
21 de noviembre de 1964:
El Papa Pablo VI, cuando clausura la tercera sesión del Concilio
Ecuménico, anuncia, la concesión de la Rosa de Oro al Santuario de
Fátima, la que entregaría el Cardenal Cento, el día 13 de mayo de 1965.
13 de mayo de 1967: S.S.
Pablo VI, viaja a Fátima en el cincuentenario de la primera aparición de
Nuestra Señora.
12 y 13 de mayo de 1982:
S.S. Juan Pablo II viaja a Fátima como peregrino, para agradecer el
haber sobrevivido del brutal atentado, sufrido un año antes en la plaza
de San Pedro y consagra a la Iglesia, a los hombres y a los pueblos, al
Inmaculado Corazón de María.
25 de marzo de 1984: El la
plaza de San Pedro en Roma, delante de la Imagen de la Virgen, Juan
Pablo II consagra una vez más, el mundo, al Inmaculado Corazón de María,
en unión con todos los Obispos del Mundo.
12 y 13 de mayo de 1991:
El Santo Padre Juan Pablo II, vuelve a Fátima por segunda vez, como
peregrino, en el décimo aniversario de su atentado.
13 mayo de 2000: El Santo
Padre preside la ceremonia de beatificación de Jacinta y Francisco Marto.
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