Divina Misericordia
   










     
 

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Divina Misericordia

 

     
   

  Fiesta de la Divina Misericordia
     


























  Este Domingo 01 de Mayo del 2011, se celebró en nuestra Parroquia la fiesta de la
Divina Misericordia, la cual por medio de revelaciones hechas de Nuestro Señor
Jesucristo a la hermana Faustina Kowalska, pidió en diversas ocasiones que se
dedicara una fiesta a la Divina Misericordia y que esta fiesta fuera celebrada el
Domingo después de la Pascua.

De hecho, los textos litúrgicos de ese día (el segundo domingo de Pascua), son
concernientes a la institución del Sacramento de Penitencia, el Tribunal de la
Divina Misericordia, de manera que van perfectamente con las peticiones de
nuestro Señor.

De igual manera fue Consagrada la Pastoral Social de la Parroquia, la cual
lleva el nombre de ésta grandiosa fiesta celebrada por la Iglesia Católica
Universal, en vista a que desempeñan labores sociales con los adultos mayores
de nuestro municipio.

Posterior a la consagración celebrada en la Santa Eucaristía y como parte de
las obras de caridad que realiza esta pastoral se realizaron diversas actividades
tales como: Almuerzo, piñatas, bailes y además sonaron parte de su música
favorita, (Clásicos y Música del ayer). Esta convivencia fue compartida en
conjunto con el Sacerdote de la Parroquia Pbro. Herling Hernández Baca.
Como parte de lo indispensable que es para nosotros los cristianos conocer
nuestra doctrina religiosa, les proporcionamos extractos de los Mensajes de
Nuestro Señor, proporcionados a Santa Faustina:

Sobre la Imagen

"Ofrezco a los hombres la vasija con la que han de seguir viniendo a la fuente de
la misericordia para recoger las gracias. Esa vasija es esta imagen con la firma:
Jesús, en Vos confío"

Sobre la Coronilla

"Alienta a las personas a recitar la Coronilla que te he dado... Quien la recite,
recibirá gran misericordia a su hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran
a los pecadores como su último refugio de salvación. Aún si el pecador mas
empedernido recite esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita
Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en
Mi Misericordia.

"Escribe que cuando reciten esta Coronilla en presencia del moribundo, Yo me
pondré entre mi Padre y él, no como Justo Juez sino como Salvador Misericordioso.

Sobre la Festividad

"Yo quiero que esta imagen sea solemnemente bendecida el primer domingo después
de Pascua; ese domingo ha de ser la Fiesta de Mi Misericordia."

"En aquel día están abiertas las entrañas de Mi Misericordia. Derramaré un mar entero
de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia; el alma
que se confiese [dentro de ocho días antes o después] y comulgue [el mismo día]
obtendrá la remisión total de culpas y castigos"

La Hora de la Misericordia (Las Tres de la Tarde)

"Te recuerdo, hija mía, que tan pronto como suene el reloj a las tres de la tarde, te
sumerjas completamente en mi Misericordia, adorándola y glorificándola; invoca su
omnipotencia para todo el mundo, y particularmente para los pobres pecadores;
porque en ese momento la Misericordia se abrió ampliamente para cada alma."
"A la hora de las tres imploren Mi misericordia, especialmente por los pecadores;
y aunque sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente
en Mi desamparo en momento de agonía. Esta es la hora de gran misericordia
para el mundo entero. Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal. En esta
hora, no le rehusare nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión."

Sobre la Novena.

"Deseo que durante esos nueve días traigas almas a la fuente de Mi misericordia,
que de allí podrán tomar fuerza y consuelo y cualquier gracia que necesiten en las
adversidades de la vida, especialmente en la hora de la muerte."
    Jesús le pidió a Sor Faustina que esta fiesta de la Divina Misericordia fuera precedida
por una novena a la Divina Misericordia que se comienza el Viernes Santo.

Deseo que durante esos nueve días traigas almas a la fuente de Mi misericordia, que
de allí podrán tomar fuerza y consuelo y cualquier gracia que necesiten en las
adversidades de la vida, especialmente en la hora de la muerte. (Diario, 1209)

...Cada día le rogarás a my Padre, en la fortaleza de my Pasión, por las gracias para
estas almas".

Almas por las cuales se reza cada día esta Novena:

1er. día >>  por toda la humanidad, especialmente los pecadores;
2do. día >> por los sacerdotes y religiosos;
3er. día >> por todos los devotos y creyentes;
4to. día >> por aquellos que no creen en Dios y los que aun no conocen a Jesús;
5to. día >> por aquellos que se han apartado de la Iglesia;
6to. día >> por los mansos y humildes y por los niños;
7mo. día >> por aquellos que especialmente veneran y glorifican Su misericordia;
8vo. día >> por las almas del purgatorio;
9no. día >> por aquellos que se han vuelto tibios e indiferentes
.


Esta Devoción de la Novena y la coronilla de la Divina Misericordia, debe de convertirse
en nuestra oración diaria, de esta manera rezamos por nuestros hermanos y hermanas y
ofrecemos el Precioso Cuerpo y la Sangre de Cristo por sus necesidades y las nuestras.

Primer día

Hoy, tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores , y sumérgelos en
el mar de mi misericordia. De esta forma, me consolarás de la amarga tristeza en que me
sume la perdida de las almas.

Jesús Misericordiosísimo, cuya naturaleza es la de tener compasión de nosotros y de
perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu bondad
infinita. Acógenos en la morada de tu compasivísimo corazón y nunca nos dejes escapar
de el.

Te lo suplicamos por tu amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.

Padre Eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a los pobres
pecadores que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús y por su dolorosa
pasión muéstranos tu misericordia para que alabemos la omnipotencia de tu misericordia
por los siglos de los siglos. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Segundo Día

Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y los religiosos, y sumérgelos en mi misericordia
insondable. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportar mi amarga pasión.
A través de ellas, como a través de canales, mi misericordia fluye hacia la humanidad.

Jesús Misericordiosísimo, de quien procede todo bien, aumenta tu gracia en nosotros para
que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean,
glorifiquen al Padre de Misericordia que está en el cielo.

Padre Eterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu viña, a las almas de los
sacerdotes y a las almas de los religiosos; otórgales el poder de tu bendición. Por el amor
del Corazón de tu Hijo, en el cual están encerradas, concédeles el poder de tu luz para
que puedan guiar a otros en el camino de la salvación y a una sola voz canten alabanzas
a tu misericordia sin limite, por los siglos de los siglos. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Tercer día

Hoy, tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumérgelas en el mar de mi misericordia.
Estas almas me consolaron a lo largo del viacrucis. Fueron una gota de consuelo en medio
de un mar de amargura.

Jesús Misericordiosísimo que desde el tesoro de tu misericordia les concedes a todos tus
gracias en gran abundancia, acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca
nos dejes escapar de el. Te lo suplicamos por el inconcebible amor tuyo con que tu corazón
arde por el Padre Celestial.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de tu hijo y por su
dolorosa pasión concédeles tu bendición y rodéales con tu protección constante para que
no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legión de los ángeles y
los santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Cuarto Día

Hoy, tráeme a aquellos que no creen en Dios, y a aquellos que todavía no me conocen.
También pensaba en ellos durante mi amarga pasión y su futuro celo consoló mi corazón.
Sumérgelos en el mar de mi misericordia.

Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero. Acoge en la morada de tu piadosísimo
Corazón a las almas de aquellos que no creen en Dios y de aquellos que todavía no te conocen.
Que los rayos de tu gracia las iluminen para que también ellas unidas a nosotros, ensalcen
tu misericordia admirable y no las dejes salir de la morada de tu compasivísimo Corazón.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas de aquellos que no creen en Ti y de los que
todavía no te conocen, pero que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús.
Atráelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte.
Concédeles que también ellas ensalcen la generosidad de tu misericordia por los siglos de
los siglos. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Quinto día

Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia.
Durante mi amarga pasión, desgarraron mi cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Según
regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi pasión.

Jesús Misericordiosísimo que eres la bondad misma, Tu no niegas la luz a quienes te la piden.
Acoge en la morada de tu compasivísimo corazón a las almas de nuestros hermanos separados
y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes escapar de la morada de tu
compasivísimo Corazón, sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu
misericordia.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas de nuestros hermanos separados,
especialmente a aquellos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus
gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores sino el amor
de tu Hijo y su amarga pasión que sufrió por ellos, ya que también ellos están encerrados
en el compasivísimo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran
misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Sexto Día

Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y las almas de los niños pequeños y sumérgelas
en mi misericordia. Estas son las almas semejantes a mi Corazón. Ellas me fortalecieron
durante mi amarga agonía. Las veía como ángeles terrestres que velarían al pie de mis
altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracia. Solamente el alma humilde es
capaz de recibir mi gracia; concedo mi confianza a las almas humildes.

Jesús Misericordiosísimo, tu mismo has dicho: Aprended de mi que soy manso y humilde
de Corazón. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas mansas y
humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llevan a todo el cielo al éxtasis
y son las preferidas del Padre Celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios,
de cuyo perfume se deleita Dios mismo. Estas almas tienen una morada permanente en tu
compasivísimo corazón y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas mansas y humildes y a las almas de los
niños pequeños que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas
son las mas semejantes a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza tu trono.

Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor que tienes por estas almas y
por el gozo que te proporcionan, bendice al mundo entero para que todas las almas canten
juntas las alabanzas de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Séptimo día.

Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y
sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que mas lamentaron mi pasión y
penetraron mas profundamente en mi espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón
compasivo. Estas almas resplandecerán con un resplandor especial en la vida futura.
Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la
hora de la muerte.

Jesús Misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de tu
compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza
de tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo, en medio de toda
clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en tu misericordia y unidas
a Ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Estas almas no serán juzgadas
severamente sino que tu Misericordia las envolverá en la hora de la muerte.

Padre Eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran a tu mayor
atributo, es decir, tu Misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo
Corazón de Jesús. Estas almas son un evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de
misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a Ti, Oh Altísimo, un cántico de
misericordia. Te suplico, oh Dios, muéstrales la misericordia según la esperanza y la confianza
que han puesto en Ti Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo: a las almas
que veneren esta infinita misericordia mía, Yo mismo las defenderé como mi Gloria durante sus
vidas y especialmente en la hora de la muerte.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Octavo día.

Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de
mi misericordia. Que los torrentes de mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas
estas almas son muy amadas por mi. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a mi
Justicia. Está en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de
mi Iglesia y ofrécelas en su nombre. Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías
continuamente por ellas las limosnas del espíritu y salvarías las deudas que tienen con mi
justicia.

Jesús Misericordiosísimo, Tu mismo has dicho que deseas la misericordia, he aquí, yo que
llevo a la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas del purgatorio, almas que te son
muy queridas, pero que deben pagar su culpa adeudada a tu justicia. Que los torrentes de
sangre y agua que brotaron de tu Corazón, apaguen el fuego del purgatorio para que
también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que están
encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Te suplico por la dolorosa pasión de
Jesús, tu Hijo, y por toda la amargura con la cual su sacratísima alma fue inundada,
muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justo escrutinio. No las mires sino
a través de las heridas de Jesús, tu amadísimo Hijo, ya que creemos que tu bondad y tu
compasión no tienen limites. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia. ..

Noveno día.

Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi Misericordia. Estas almas
son las que mas dolorosamente hieren mi Corazón. A causa de las almas tibias, mi alma
experimentó la mas intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije:
Padre, aleja de mi este cáliz, si es tu voluntad.

Para ellas, la ultima tabla de salvación consiste en recurrir a mi misericordia.

Jesús Misericordiosísimo, que eres la compasión misma, te traigo a las almas tibias a la
morada de tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres
y te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de tu amor puro. Oh, Jesús
compasivísimo, ejercita la omnipotencia de tu misericordia y atráelas al mismo ardor de
tu amor y concédeles el amor santo, porque Tu lo puedes todo.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están encerradas
en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la Misericordia, te suplico por la amarga
pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas
glorifiquen el abismo de tu Misericordia. Amén.

 
     
 
 

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