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Especial Cuaresma 2010
Del Miércoles de Ceniza al Domingo de Ramos
   
- Retiro Espiritual
- Peregrinación a la Conquista
- Cuarto Viacrucis
- Tercer Viacrucis en la Parroquia
- Sexto Día: Triduo Pascual
- Quinto Día: María al Pie de la Cruz
- Cuarto Día: El Viacrucis
- Rezo del Santo Viacrucis
- Tercer Día: La Confesión
- Segundo Día: La Conversión 

- Inician Charlas de Cuaresma: La cuaresma
- Miércoles de Ceniza 
- Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI de Cuaresma 2010
- Reflexiones para cada Día de la Cuaresma
   
     Retiro Espiritual
   Domingo 21 de Marzo
 
   
   
Feligreses participan en actividades del retiro "Camino Con Cristo hacia la Pascua"
   
  Continuando con las actividades propias de este tiempo litúrgico,
el pasado Domingo 21 de Marzo, se realizó en nuestra Parroquia
Retiro Espiritual: "Camino con Cristo hacia la Pascua", el cual fue
impartido por un equipo de hermanos de la Parroquia Nuestra Señora
de la Merced del municipio de Mateare: Rodolfo y Noemí Saavedra
y Parroquia Santa Ana de Managua: Francisco y Vilma Saavedra.
   

Hna. Vilma Saavedra
impartiendo la charla:
"Sentido de la Cuaresma
con María"
 
Retiro Espiritual, llevado a cabo en la Parroquia el Domingo 21 de Marzo
   
  Contamos con la presencia de diferentes grupos, pastorales,
ministerios y las cuatro comunidades de la Parroquia: San José,
Santo Domingo, Sangre de Cristo y Sagrado Corazón de Jesús.

El retiro inició con la Santa Misa y en el transcurso del día se
desarrollaron las actividades propias del retiro, como las diferentes
charlas sobre: Cuaresma y Semana Santa, la Oración, el sentido de
la cuaresma con María, Cristo Vencedor; y por supuesto la adoración
a Jesús Sacramentado, el cual conforma un momento muy pleno,
lleno de reflexión, adoración y alabanzas a nuestro Creador.
   
   
Coro San Rafael anima el retiro / Equipo que impartió el retiro de izquierda a derecha Hna.
Vilma, Hno. Francisco Saavedra, Pbro. Herling Hernández, Hna. Noemí y Hno. Rodolfo Dupont
   
Por: Gabriela V. García Cruz
Fotos: Gabriela V. García Cruz
   
     Peregrinación a la Conquista
  
Sábado 20 de Marzo
   
   
Feligreses y Sacerdotes participan en la Peregrinación en "La Conquista"
   
  El Sábado 20 de Marzo la Parroquia efectuó "Peregrinación a la
Conquista, Carazo. También hubo participación de otras Parroquias
de Occidente; la cual fue presidida por S.E.R Mons. Leopoldo
Brenes Solórzano y otros sacerdotes entre ellos el Pbro. Herling
Hernández Baca.
   
    
Camino hacia la Parroquia de "La Conquista", Carazo
   
  Para finalizar la peregrinación todos los feligreses recibieron
la Santa Eucaristía concelebrada por todos los Sacerdotes
participantes de la actividad.
   
    
Sacerdotes concelebran Santa Misa presidida por S.E.R Mons. Leopoldo Brenes
   
APRENDIENDO JUNTOS

La conquista es uno de los municipios del departamento de Carazo,
y es muy conocido por  los milagros del Señor de Esquipulas, o
conocido popularmente como Cristo Negro (llamado de esa forma
por el color de la imagen).

Durante todo los años, el tercer viernes de Cuaresma, la iglesia resulta
ser pequeña por la aglomeración de promesantes y visitantes que llegan
de todas partes de Nicaragua a rezar y adorar al Santo milagroso de
Esquipulas.

También existe una  Pila de agua que es conocida por los constantes
milagros que realiza a todos los creyente que la visitan tanto de Carazo
como de otros departamentos de Nicaragua, y también trasciende
en el ámbito internacional.
   
Por: Gabriela V. García Cruz
Fotos: Ena Isabel Ríos Borgen
   
     Cuarto Viacrucis
   Viernes 12 de Marzo
 
   
  Sin duda, la cantidad de personas que se reúnen en El Calvario
los Viernes a las 5:00 p.m para iniciar la Santa Misa y el rezo
del Santo Viacrucis ha incrementado.
   
 
Viacrucis protagonizado por los niños de la Comunidad de Renovación Carismática /Feligreses
Sector: San Martín
   
  En esta ocasión tuvo su oportunidad "La Comunidad de Renovación
Carismática" de llevar a cabo el Viacrucis, quienes optaron por dramatizarlo
con niños de la Renovación; además contaron con el apoyo del coro
Nuestra Señora de los Desamparados y se protagonizó en las principales
calles del Sector San Martín.
   
 
Viacrucis protagonizado por los niños de la Comunidad de Renovación Carismática
Sector: San Martín
   
Fotos: Ena Isabel Ríos Borgen
   
     Tercer Viacrucis en la Parroquia
   Viernes 5 de Marzo
   
  El tercer Viacrucis fue llevado a cabo el Viernes 5 de Marzo y recorrió
las principales calles del Sector "El Calvario".
   
 
Feligreses participantes del tercer Viacrucis de la Parroquia
Sector: El Calvario
   
  Los responsables fueron: Comunidad de Matrimonios, con el apoyo del
coro Nuestra Señora de Guadalupe. 

   
   
Feligreses participantes del tercer Viacrucis de la Parroquia
Sector: El Calvario
   
Fotos: Ena Isabel Ríos Borgen
   
      Sexto Día: Triduo Pascual
   Martes 2 de Marzo
   
El triduo se presenta no como un tiempo de preparación, sino como una sola
cosa con la pascua. Es un triduo de la pasión y resurrección, que abarca
la totalidad del misterio pascual.

Cristo redimió al género humano y dio perfecta gloria a Dios principalmente
a través de su misterio pascual: muriendo destruyó la muerte y resucitando
restauró la vida. El triduo pascual de la pasión y resurrección de Cristo es,
por tanto, la culminación de todo el año litúrgico
   
El triduo comienza con la misa vespertina de la cena del Señor, alcanza
su cima en la vigilia pascual y se cierra con las vísperas del domingo
de pascua.

Esta unificación de la celebración pascual es más acorde con el espíritu
del Nuevo Testamento y con la tradición cristiana primitiva. El mismo
Cristo, cuando aludía a su pasión y muerte, nunca las disociaba de su
resurrección. En el evangelio del miércoles de la segunda semana de
cuaresma (Mt 20,17-28) habla de ellas en conjunto: "Lo condenarán a
muerte y lo entregarán a los gentiles para que se burlen de él, lo
azoten y lo crucifiquen, y al tercer día resucitará".
   
  Fuente: Aciprensa
   
      Quinto Día: María al Pie de la Cruz
   Lunes 1 de Marzo
   
  "Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre,
María, mujer de Cleofás, y María Magdalena" (Jn 19, 25).
   


Con el verbo "estar", que etimológicamente significa "estar de pie",
"estar erguido", el evangelista tal vez quiere presentar la dignidad
y la fortaleza que María y las demás mujeres manifiestan en su dolor.

En particular, el hecho de "estar erguida" la Virgen junto a la cruz
recuerda su inquebrantable firmeza y su extraordinaria valentía para
afrontar los padecimientos. En el drama del Calvario, a María la
sostiene la fe, que se robusteció durante los acontecimientos de su
existencia y, sobre todo, durante la vida pública de Jesús.
El Concilio recuerda que "la bienaventurada Virgen avanzó en la
peregrinación de la fe y mantuvo fielmente la unión con su Hijo
hasta la cruz" (Lumen gentium, 58).
   



A los crueles insultos lanzados contra el Mesías crucificado, ella,
que compartía sus íntimas disposiciones, responde con la indulgencia
y el perdón, asociándose a su súplica al Padre: "Perdónalos, porque
no saben lo que hacen" (Lc 23, 34). Partícipe del sentimiento de
abandono a la voluntad del Padre, que Jesús expresa en sus últimas
palabras en la cruz: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu"
(Lc 23, 46), ella da así, como observa el Concilio, un consentimiento
de amor "a la inmolación de su Hijo como víctima" (Lumen gentium, 58).

En este supremo "sí" de María resplandece la esperanza confiada en
el misterioso futuro, iniciado con la muerte de su Hijo crucificado.
Las palabras con que Jesús, a lo largo del camino hacia Jerusalén,
enseñaba a sus discípulos "que el Hijo del hombre debía sufrir mucho
y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas,
ser matado y resucitar a los tres días" (Mc 8, 31), resuenan en su
corazón en la hora dramática del Calvario, suscitando la espera y el
anhelo de la Resurrección.

La esperanza de María al pie de la cruz encierra una luz más fuerte
que la oscuridad que reina en muchos corazones: ante el sacrificio
redentor, nace en María la esperanza de la Iglesia y de la humanidad.
   
Fuente: catholic.net
   
     Cuarto Día: El Viacrucis
   Sábado 27 de Febrero
   
  «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese así mismo,
tome su cruz y sígame» (Mt 16, 24).
   
Como ejercicio espiritual de gran arraigo en la piedad tradicional
de la Iglesia católica, pretende reavivar en la mente y en el corazón
la contemplación de los momentos supremos de la entrega de Cristo
por nuestra redención, propiciando actitudes íntimas y cordiales
de compunción de corazón, confianza, gratitud, generosidad, e
identificación con Cristo.
   
Charlas de Cuaresma 2010 
Charla :"El Viacrucis" /  Imparte: Sra. Gladys Carcache
Sector: San José / Lugar: Hogar Sra. Daysi Hurtado
 
   
Promesas para los devotos del Viacrucis

1.- Yo concederé todo cuanto se me pidiere con fe, durante el rezo del
Viacrucis.
2.- Yo prometo la vida eterna a los que, de vez en cuando, se aplican a
rezar el Viacrucis.
3.- Durante la vida, yo les acompañaré en todo lugar y tendrán Mi ayuda
especial en la hora de la muerte.
4.- Aunque tengan más pecados que las hojas de las hierbas que crece en
los campos, y más que los granos de arena en el mar, todos serán borrados
por medio de esta devoción al Viacrucis. (Nota: Esta devoción no elimina
la obligación de confesar los pecados mortales. Se debe confesar antes de
recibir la Santa Comunión.)
5.- Los que acostumbran rezar el Vía crucis frecuentemente, gozarán de
una gloria extraordinaria en el cielo.
6.- Después de la muerte, si estos devotos llegasen al purgatorio, Yo los
libraré de ese lugar de expiación, el primer martes o viernes después de morir.
7.- Yo bendeciré a estas almas cada vez que rezan el Viacrucis; y mi bendición
les acompañará en todas partes de la tierra. Después de la muerte, gozarán de
esta bendición en el Cielo, por toda la eternidad.
8.- A la hora de la muerte, no permitiré que sean sujetos a la tentación del
demonio. Al espíritu maligno le despojaré de todo poder sobre estas almas.
Así podrán reposar tranquilamente en mis brazos.
9.- Si rezan con verdadero amor, serán altamente premiados. Es decir,
convertiré a cada una de estas almas en Copón viviente, donde me
complaceré en derramar mi gracia.
10.- Fijaré la mirada de mis ojos sobre aquellas almas que rezan el Viacrucis
con frecuencia y Mis Manos estarán siempre abiertas para protegerlas.
11.- Así como yo fui clavado en la cruz, igualmente estaré siempre muy unido
a los que me honran, con el rezo frecuente del Viacrucis.
12.- Los devotos del Viacrucis nunca se separarán de mí porque Yo les daré
la gracia de jamás cometer un pecado mortal.
13.- En la hora de la muerte, Yo les consolaré con mi presencia, e iremos
juntos al cielo. La muerte será dulce para todos los que Me han honrado
durante la vida con el rezo del Viacrucis
14.- Para estos devotos del Vía Crucis, Mi alma será un escudo de
protección que siempre les prestará auxilio cuando recurran a Mí..

“Jesús, María, José, Os amo. Salvad vidas, naciones y almas. Amén.”
   
 
Charla :"El Viacrucis" /  Imparte: Sra. Gladys Carcache
Sector: San José / Lugar: Hogar Sra. Daysi Hurtado
 
   
  Padre Santo, mira benigno, a quienes junto a Jesús nuestro redentor,
nos disponemos a recorrer paso a paso, el camino luminoso de la cruz.
Te lo Pedimos por Cristo nuestro Señor, Amén.
   
Fuente: corazones.org/; catholicnet.com/
Fotos: Ena Isabel Ríos Borgen
   
     Rezo del Santo Viacrucis
   Viernes26  de Febrero
   
  Con la participación de muchos feligreses se llevó a cabo el segundo
Viacrucis, propio del tiempo litúrgico de Cuaresma que inició el pasado
Miércoles 17 de Marzo.

El Viacrucis inicia con la celebración de la Santa Eucaristía en El Calvario,
posteriormente se recorren las catorce estaciones por las principales
calles del municipio del Sector Concepción de María, a quien le
correspondió en esta ocasión.
   
     Rezo del Santo Viacrusis
Ultima estación del Rezo del Santo Viacrucis en El Calvario
Pbro. Herling Hernández y feligreses participantes
Sector: Concepción de María
 
   
  Los encargados de la realización del Viacrucis fueron: Pastoral Juvenil
y Pastoral de Comunicación, con el apoyo del coro San Rafael. 

Instamos a todos los feligreses que tienen la oportunidad; que participen
de todas las actividades programadas para vivir esta Cuaresma.
   
   
Integrante de la Pastoral Juvenil Edgar Montes / Feligreses participantes
Sector: Concepción de María
 
   
Por: Gabriela García Cruz
Fotos:
Ena Isabel Ríos Borgen
   
     Tercer Día: La Confesión
   Miércoles 24 de Febrero
   
Según el Catecismo de la Iglesia Católica:

VI El sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación

(1440) El pecado es, ante todo, ofensa a Dios, ruptura de la comunión
con él. Al mismo tiempo, atenta contra la comunión con la Iglesia.
Por eso la conversión implica a la vez el perdón de Dios y la reconciliación
con la Iglesia, que es lo que expresa y realiza litúrgicamente el sacramento
de la Penitencia y de la Reconciliación (cf LG 11).
   
Confesión con Jesús Sólo Dios perdona el pecado

(1441) Sólo Dios perdona los pecados (cf Mc 2,7). Porque Jesús es el Hijo
de Dios, dice de sí mismo: "El Hijo del hombre tiene poder de perdonar
los pecados en la tierra" (Mc 2,10) y ejerce ese poder divino: "Tus pecados
están perdonados" (Mc 2,5; Lc 7,48). Más aún, en virtud de su autoridad
divina, Jesús confiere este poder a los hombres (cf Jn 20,21-23) para que
lo ejerzan en su nombre.
   
  El sacramento del perdón

(1446) Cristo instituyó el sacramento de la Penitencia en favor de todos los
miembros pecadores de su Iglesia, ante todo para los que, después del Bautismo,
hayan caído en el pecado grave y así hayan perdido la gracia bautismal y
lesionado la comunión eclesial. El sacramento de la Penitencia ofrece a éstos
una nueva posibilidad de convertirse y de recuperar la gracia de la justificación.
   
  IX Los efectos de este sacramento

(1469) Este sacramento reconcilia con la Iglesia al penitente. El pecado menoscaba
o rompe la comunión fraterna. El sacramento de la Penitencia la repara o la
restaura. En este sentido, no cura solamente al que se reintegra en la comunión
eclesial, tiene también un efecto vivificante sobre la vida de la Iglesia que
ha sufrido por el pecado de uno de sus miembros (cf 1 Co 12,26)
   
Confesión  Las penas del pecado

(1472) Para entender esta doctrina y esta práctica de la Iglesia es preciso recordar
que el pecado tiene una doble consecuencia. El pecado grave nos priva de la
comunión con Dios y por ello nos hace incapaces de la vida eterna, cuya privación
se llama la "pena eterna" del pecado. Por otra parte, todo pecado, incluso venial,
entraña apego desordenado a las criaturas que tienen necesidad de purificación,
sea aquí abajo, sea después de la muerte, en el estado que se llama Purgatorio.
Esta purificación libera de lo que se llama la "pena temporal" del pecado.
Estas dos penas no deben ser concebidas como una especie de venganza,
infligida por Dios desde el exterior, sino como algo que brota de la naturaleza
misma del pecado. Una conversión que procede de una ferviente caridad puede
llegar a la total purificación del pecador, de modo que no subsistiría ninguna
pena
(Cc. de Trento: DS 1712-13; 1820).
   
  (1473) El perdón del pecado y la restauración de la comunión con Dios entrañan la
remisión de las penas eternas del pecado. Pero las penas temporales del pecado
permanecen. El cristiano debe esforzarse, soportando pacientemente los sufrimientos
y las pruebas de toda clase y, llegado el día, enfrentándose serenamente con la
muerte, por aceptar como una gracia estas penas temporales del pecado; debe
aplicarse, tanto mediante las obras de misericordia y de caridad, como mediante
la oración y las distintas prácticas de penitencia, a despojarse completamente
del  "hombre viejo" y a revestirse del "hombre nuevo" (cf. Ef 4,24).
   
El Sacramento de la Confesión  En Resumen

En el uso corriente, podemos definir el pecado como toda trasgresión de la Ley
de Dios o de las leyes de la Iglesia, bien como de cualquier ley u orden legítimos
de las autoridades de la sociedad civil.
-Pecado Mortal :
cuando incide sobre materia grave y es practicado con pleno
conocimiento y voluntad deliberada.
-Pecado Venial:
cuando incide sobre materia leve; o, siendo grave la materia,
la persona no dio pleno consentimiento o no tenía consciencia de que se trataba
efectivamente de materia grave. Sólo el pecado mortal lleva el alma al infierno,
si antes no hubiese obtenido el perdón por medio del Sacramento de la
Penitencia (Confesión) o habiéndose arrepentido de él con un acto de contrición
perfecta.  Si la persona muere con pecados veniales, o no hizo la debida penitencia
por los pecados mortales confesados y ya perdonados, pasará por el Purgatorio
para purificarse completamente antes de ser llevada al Cielo.
   
Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica
   
     Segundo Día: La Conversión
 
  Martes 23 de Febrero
   
  Convertirse a Cristo, hacerse cristiano quiere decir recibir un
corazón de carne, un corazón sensible a la pasión y al sufrimiento
de los demás. (Benedicto XVI / Viernes Santo 2007)
 
   
Charlas de Cuaresma 2010 Charlas de Cuaresma 2010
Charla :"La Conversión" /  Imparte: Sra. Azucena López
Sector: El Calvario / Lugar: Hogar Sra.
Argentina Abarca 
   
  Conversión
   
  La Cuaresma es una oportunidad para «volver a ser» cristianos,
a través de un proceso constante de cambio interior y de avance
en el conocimiento y en el amor de Cristo. La conversión no tiene
lugar nunca una vez para siempre, sino que es un proceso, un camino
interior de toda nuestra vida. Ciertamente este itinerario de
conversión evangélica no puede limitarse a un período particular
del año: es un camino de todos los días, que tiene que abarcar
toda la existencia, cada día de nuestra vida.
   
  Desde este punto de vista, para cada cristiano y para todas las
comunidades eclesiales, la Cuaresma es la estación espiritual
propicia para entrenarse con mayor tenacidad en la búsqueda de
Dios, abriendo el corazón a Cristo.
   
  Es particularmente oportuna la exhortación de Jesús, referida por
el evangelista Marcos: «Convertíos y creed en la Buena Nueva»
(Cf. Marcos 1, 15). El deseo sincero de Dios nos lleva a rechazar
el mal y a realizar el bien. Esta conversión del corazón es ante
todo un don gratuito de Dios, que nos ha creado para sí y en
Jesucristo nos ha redimido: nuestra felicidad consiste en permanecer
en Él (Cf. Juan 15, 3). Por este motivo, Él mismo previene con
su gracia nuestro deseo y acompaña nuestros esfuerzos
de conversión.  (Benedicto XVI, 21 Feb, 2007)
   
  La conversión es la respuesta más eficaz al mal
   
  «Cristo invita a responder al mal ante todo con un serio examen
de conciencia y con el compromiso de purificar la propia vida»
«En definitiva: la conversión vence al mal en su raíz, que es
el pecado, aunque no siempre pueda evitar sus consecuencias».
«Hacer penitencia y corregir la propia conducta no es simple
moralismo, sino el camino más eficaz para mejorarnos tanto a
nosotros mismos como a la sociedad»
«es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad».
(S.S. Benedicto XVI, 11 de Marzo)
   
Fuente: http://www.corazones.org/
Fotos:
Carlos Chamorro López  
   
     Inician Charlas de Cuaresma: Primer Día
   Lunes 22 de Febrero
    
  Como parte de las actividades planificadas para desarrollarse en
la Parroquia, se están impartiendo "Charlas de Cuaresma", para
enriquecer la vida espiritual de los feligreses, las cuales van desde
el significado de La Cuaresma hasta El Triduo Pascual; con el fin
de realizar cambios significativos en nuestras vidas y trabajar
juntos por el plan que Dios tiene para cada uno de nosotros.
   
Charlas de Cuaresma 2010 Charlas de Cuaresma 2010
 Charla :"La Cuaresma" /  Imparte: Sra. Auxiliadora Mendoza
Sector: Asunción de María  /  Lugar: Hogar Sra. Rosa Emilia Navarrete
   
  Instamos a todos los feligreses a participar de las charlas,
las cuales se llevan cabo todos los días, en los hogares de
diferentes integrantes de los nueve sectores que posee la
Parroquia, en horario de 5:00 P.M.
   
Por: Gabriela García Cruz
Fotos:
Carlos Chamorro López
   
     Miércoles de Ceniza: Inicio de la Cuaresma
   Miércoles 17 de Febrero
   
   
  La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra
es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.
Sangre de Cristo
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración,
penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión
del corazón.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
- "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
- "Conviértete y cree en el Evangelio".
   
Bendición Ceniza 2010

Bendición Ceniza 2010
Parroquia Nuestra Señora
de los Desamparados

Miércoles 17 de Febrero 2010

El Ayuno y la Abstinencia

El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia.
La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los
59 años. El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día y la
abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por
haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

La Oración

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca
de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior.
Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar
nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en
la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de
su voluntad.
   
Miércoles de Ceniza 2010 
Miércoles de Ceniza 2010
Parroquia Nuestra Señora
de los Desamparados

17 de Febrero 2010
Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando
la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.

La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más
posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar
a cabo para podernos poner en presencia de Dios.

La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o
repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos
con Él, nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no
necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo
profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.
   
Miércoles de Ceniza 

Miércoles de Ceniza 2010


Imposición Cenizas
Feligreses Capilla Santo
Domingo Comunidad
Los Gutiérrez Norte

17 de Febrero 2010
 







APRENDIENDO JUNTOS

Origen de la costumbre

Antiguamente, los judíos acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían
algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su
deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir
el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la
cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial".
Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los
cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas
al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo
de Ramos del año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria
pronto se reduce a nada.
  

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir
el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a
morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo
material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en
nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida,
sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos
los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer
mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños
y a los adultos.
   
     Palabras de Juan Pablo II sobre el miércoles de ceniza
   (pronunciadas el 16 de Febrero de 1983)
   

  



Imposición Cenizas
Feligreses Capilla
Corazón de Jesús
Comunidad El Portillo

17 de Febrero 2010
 






El miércoles de ceniza se abre una estación espiritual particularmente relevante
para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la preparación del
misterio pascual, o sea, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico
que puede ser resumido en una sola palabra: "matanoeiete", es decir "Convertíos".
Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de
la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el
Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás",
invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la
inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La sugestiva ceremonia de la Ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna
que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia.
La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades
terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una
conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso
itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el
final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe
su justicia.

Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como
cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en
el seguimiento de Cristo.
 

Fuente: http://webcatolicodejavier.org/
   
     Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2010
   
 



Imposición Cenizas
Feligreses Capilla
Corazón de Jesús
Comunidad El Portillo

17 de Febrero 2010
 


Fotos: Ena Ríos Borgen
« La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo »
(cf. Rm 3,21-22)

Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera
revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas. Este año
quiero proponeros algunas reflexiones sobre el vasto tema de la justicia,
partiendo de la afirmación paulina: «La justicia de Dios se ha manifestado
por la fe en Jesucristo» (cf. Rm 3,21-22).

Justicia: “dare cuique suum”


Me detengo, en primer lugar, en el significado de la palabra “justicia”,
que en el lenguaje común implica “dar a cada uno lo suyo” - “dare cuique
suum”, según la famosa expresión de Ulpiano, un jurista romano del siglo
III. Sin embargo, esta clásica definición no aclara en realidad en qué
consiste “lo suyo” que hay que asegurar a cada uno. Aquello de lo que el
hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley. Para gozar
de una existencia en plenitud, necesita algo más íntimo que se le puede
conceder sólo gratuitamente: podríamos decir que el hombre vive del amor
que sólo Dios, que lo ha creado a su imagen y semejanza, puede comunicarle.
Los bienes materiales ciertamente son útiles y necesarios (es más, Jesús
mismo se preocupó de curar a los enfermos, de dar de comer a la multitud
que lo seguía y sin duda condena la indiferencia que también hoy provoca
la muerte de centenares de millones de seres humanos por falta de alimentos,
de agua y de medicinas), pero la justicia “distributiva” no proporciona al
ser humano todo “lo suyo” que le corresponde. Este, además del pan y más que
el pan, necesita a Dios. Observa san Agustín: si “la justicia es la virtud
que distribuye a cada uno lo suyo... no es justicia humana la que aparta al
hombre del verdadero Dios” (De Civitate Dei, XIX, 21).

¿De dónde viene la injusticia?

El evangelista Marcos refiere las siguientes palabras de Jesús, que se
sitúan en el debate de aquel tiempo sobre lo que es puro y lo que es impuro:
“Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo
que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre... Lo que sale del
hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de
los hombres, salen las intenciones malas” (Mc 7,15. 20-21). Más allá de la
cuestión inmediata relativa a los alimentos, podemos ver en la reacción de
los fariseos una tentación permanente del hombre: la de identificar el origen
del mal en una causa exterior. Muchas de las ideologías modernas tienen, si
nos fijamos bien, este presupuesto: dado que la injusticia viene “de fuera”,
para que reine la justicia es suficiente con eliminar las causas exteriores
que impiden su puesta en práctica. Esta manera de pensar ?advierte Jesús? es
ingenua y miope. La injusticia, fruto del mal, no tiene raíces exclusivamente
externas; tiene su origen en el corazón humano, donde se encuentra el germen
de una misteriosa convivencia con el mal. Lo reconoce amargamente el salmista:
“Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre” (Sal 51,7). Sí, el
hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la
capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre
flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que
lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra
ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original. Adán y Eva, seducidos
por la mentira de Satanás, aferrando el misterioso fruto en contra del mandamiento
divino, sustituyeron la lógica del confiar en el Amor por la de la sospecha y la
competición; la lógica del recibir, del esperar confiado los dones del Otro, por
la lógica ansiosa del aferrar y del actuar por su cuenta (cf. Gn 3,1-6),
experimentando como resultado un sentimiento de inquietud y de incertidumbre.
¿Cómo puede el hombre librarse de este impulso egoísta y abrirse al amor?

Justicia y Sedaqad


En el corazón de la sabiduría de Israel encontramos un vínculo profundo entre
la fe en el Dios que “levanta del polvo al desvalido” (Sal 113,7) y la
justicia para con el prójimo. Lo expresa bien la misma palabra que en hebreo
indica la virtud de la justicia: sedaqad,. En efecto, sedaqad significa,
por una parte, aceptación plena de la voluntad del Dios de Israel; por otra,
equidad con el prójimo (cf. Ex 20,12-17), en especial con el pobre, el forastero,
el huérfano y la viuda (cf. Dt 10,18-19). Pero los dos significados están
relacionados, porque dar al pobre, para el israelita, no es otra cosa que dar
a Dios, que se ha apiadado de la miseria de su pueblo, lo que le debe. No es
casualidad que el don de las tablas de la Ley a Moisés, en el monte Sinaí,
suceda después del paso del Mar Rojo. Es decir, escuchar la Ley presupone la
fe en el Dios que ha sido el primero en “escuchar el clamor” de su pueblo y
“ha bajado para librarle de la mano de los egipcios” (cf. Ex 3,8). Dios está
atento al grito del desdichado y como respuesta pide que se le escuche: pide
justicia con el pobre (cf. Si 4,4-5.8-9), el forastero (cf. Ex 20,22), el
esclavo (cf. Dt 15,12-18). Por lo tanto, para entrar en la justicia es
necesario salir de esa ilusión de autosuficiencia, del profundo estado de
cerrazón, que es el origen de nuestra injusticia. En otras palabras, es
necesario un “éxodo” más profundo que el que Dios obró con Moisés, una
liberación del corazón, que la palabra de la Ley, por sí sola, no tiene
el poder de realizar. ¿Existe, pues, esperanza de justicia para el hombre?

Cristo, justicia de Dios

El anuncio cristiano responde positivamente a la sed de justicia del hombre,
como afirma el Apóstol Pablo en la Carta a los Romanos: “Ahora,
independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado...
por la fe en Jesucristo, para todos los que creen, pues no hay diferencia
alguna; todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son
justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada
en Cristo Jesús, a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación
por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia (Rm 3,21-25).

¿Cuál es, pues, la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene
de la gracia, donde no es el hombre que repara, se cura a sí mismo y a los
demás. El hecho de que la “propiciación” tenga lugar en la “sangre” de Jesús
significa que no son los sacrificios del hombre los que le libran del peso de
las culpas, sino el gesto del amor de Dios que se abre hasta el extremo, hasta
aceptar en sí mismo la “maldición” que corresponde al hombre, a fin de
transmitirle en cambio la “bendición” que corresponde a Dios (cf. Ga 3,13-14).
Pero esto suscita en seguida una objeción: ¿qué justicia existe dónde el justo
muere en lugar del culpable y el culpable recibe en cambio la bendición que
corresponde al justo? Cada uno no recibe de este modo lo contrario de “lo
suyo”? En realidad, aquí se manifiesta la justicia divina, profundamente
distinta de la humana. Dios ha pagado por nosotros en su Hijo el precio del
rescate, un precio verdaderamente exorbitante. Frente a la justicia de la
Cruz, el hombre se puede rebelar, porque pone de manifiesto que el hombre
no es un ser autárquico, sino que necesita de Otro para ser plenamente él
mismo. Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente
esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la
propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón
y de su amistad.

Se entiende, entonces, como la fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace
falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo “mío”,
para darme gratuitamente lo “suyo”. Esto sucede especialmente en los sacramentos
de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros
podemos entrar en la justicia “más grande”, que es la del amor (cf. Rm 13,8-10),
la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor,
porque ha recibido más de lo que podía esperar.

Precisamente por la fuerza de esta experiencia, el cristiano se ve impulsado a
contribuir a la formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario
para vivir según su propia dignidad de hombres y donde la justicia sea vivificada
por el amor.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma culmina en el Triduo Pascual,
en el que este año volveremos a celebrar la justicia divina, que es plenitud de
caridad, de don y de salvación. Que este tiempo penitencial sea para todos los
cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del
misterio de Cristo, que vino para cumplir toda justicia. Con estos sentimientos,
os imparto a todos de corazón la bendición apostólica.


Vaticano, 30 de octubre de 2009
   
Fuente: http://www.vatican.va/phome_sp.htm
   
     Reflexiones para cada Día de la Cuaresma
   Día 1º. Miércoles de Ceniza (17 de Febrero)
   































¿Por qué la cuaresma?. ¡Qué absurdo! Si te fijas, los hombres estamos continuamente
con el Yo en la boca: que si me han dicho, si siempre tengo que hacerlo yo, si me
tienen manía, si era mío o para mí, que si yo he metido el gol, si yo le dije y
entonces .... si me apetece a mí, qué pensarán de mí, ... y mil frases más que
conjugan con distintos verbos el Yo, a Mí, Mío.

Y hoy, miércoles de ceniza, la Iglesia nos recuerda: polvo eres y en polvo te
convertirás. ¿Sabes qué quiere decir eso? Dios creó el cuerpo de Adán de la tierra,
y nuestro cuerpo volverá a ser tierra con la muerte. Y nuestra alma volverá a Dios:

a) Si es una persona que ha amado a Dios se quedará disfrutando de Dios ya para
siempre.

b) Y si es una persona que ha amado el YO, lo MÍO y el A MI no podrá estar en el
Cielo porque allí sólo pueden ir los que han querido y quieren a Dios; y éstos
también ya para siempre.

Por eso empieza así la Cuaresma: tenemos que ir amando a Dios y olvidando
-matando- el Yo. Es tiempo para recordar que mi cuerpo se convertirá en polvo;
recordar que tengo que cuidar la vida de mi alma; pedir más perdón por mis pecados;
prepararme para recibir la salvación y el amor de Jesús que conmemoramos en la
Semana Santa.

Dile a la Virgen que te gustaría vivir la Cuaresma como Ella quiere que lo hagas.
Y pídele que te recuerde y te ayude a hacer con cariño este rato de oración estos
40 días. Le darás una alegría a Jesús. Se lo merece.

Ahora es el momento importante, en el que tú hablas a Dios con tus palabras,
comentándole algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho termina con la
oración final.
   
  Día 2º. JUEVES 18 de Febrero
   
























Santa Misa: A media tarde, Jorge entra en la cocina como un huracán y le dice a
su mujer: "Hola, cariño... Voy a cambiarme. Felipe y yo vamos a jugar un partido
de tenis antes de que se haga de noche". "¡Pero, Jorge! -objeta su mujer- es muy
tarde y tenía preparada una excelente cena: carne a la borgoñesa, y verduras,
y una tarta de limón." "Lo siento, cariño -responde Jorge- tomaré un bocadillo
en un bar. Tómatelo tú..."

A los cinco minutos, Jorge ya está en camino. Su mujer no puede reprimir el llanto.

"No me quiere", solloza contemplando la excelente cena que había preparado a su marido.

Cualquier mujer que lea esto simpatizará con la esposa de Jorge y hasta muchos hombres
le darán la razón, sin pensar que casi todos somos culpables de una falta de
consideración semejante, y en mucho mayor grado.

Falta de consideración con Jesús. Desprecio de¡ amor que ha derrochado con nosotros.
Indiferencia ante el Gran Banquete -la Eucaristía, la Comunión- a que nos invita.


¿Vas a Misa siempre que puedes? ¿Adelantas el estudio para poder ir a estar con tu
Amigo acompañándole en la Pasión, que eso es la Misa? Qué buen propósito: durante
la Cuaresma ir a Misa siempre que pueda, todos los días que me sea posible.

Lo que no está escrito es ahora cuando puedes decírselo, comentando el texto que
has leído y las preguntas. Después termina con la oración final.
   
   Día 3º. VIERNES 19 de Febrero 
   












































Rechazar excusas: El cardenal Mindszenty era cardenal en Hungría cuando este
país fue tomado por los comunistas. En seguida lo metieron en la cárcel, donde
pasó muchos años, años que fueron un martirio. Salió de la cárcel cuando Hungría
se independizó de la Rusia comunista; era ya muy mayor y murió al poco tiempo.

Durante los muchos años que pasó encarcelado fue un ejemplo como cristiano por
su fortaleza y fidelidad a Dios y a la Iglesia. Una muestra, es, por ejemplo,
su firmeza en vivir la abstinencia, que es el mandamiento de la Iglesia que nos
manda a los cristianos mayores de 14 años, que vivamos la mortificación de no
comer carne los viernes de todo el año. Como sabes, fuera de la Cuaresma la
abstinencia de carne se puede sustituir por otro acto penitencial (oración,
mortificación o limosna); pero durante la cuaresma no.

Todos los viernes, y sólo los viernes, le daban carne para comer y cenar. El
cardenal sabía perfectamente que en sus circunstancias no le obligaba esa ley
de la Iglesia, pero jamás tomaba aquella carne. Quería libremente vivir aquella
mortificación.

En sus "memorias" escribe este diálogo con el Comandante de la prisión, un día
en que el policía no pudo aguantar más aquella actitud:
- ¿Cree usted que son los presos quienes dictan el reglamento en la cárcel?
- No; no creo semejante cosa.
- Pues entonces coma lo que se le da.
- Los viernes no como carne.
- No le daré otra cosa.
- Tampoco pido que me dé otra comida. Pero si me da carne no la comeré los viernes.
- En tal caso, le castigaré.
- Estoy dispuesto a aceptar cualquier castigo.
Aquel día la comida se quedó sobre la mesa. Se la llevaron poco antes de la cena,
que también consistió en un poco de carne, La escena se repitió en los sucesivos
viernes, hasta que acabaron por dársela los domingos.

Puedes decirle ahora a Dios lo que sigue, pero dándote cuenta de que le estás
hablando y ÉL te está escuchando.

Señor, cuántas veces yo tengo compasión de mí mismo, y me busco excusas para
no mortificarme, o no obedecer a mi madre la iglesia. A veces, por el deporte
o por el estudio soy capaz de esforzarme y sufrir, y sin embargo cuando lo
tengo que hacer por ti me echo para atrás. Si te amase más, sería más generoso
y fuerte. Te amo, Señor, pero quiero amarte más. La próxima vez que ante una
mortificación me venga a la cabeza una excusa, la rechazaré "porque te quiero".
Y, en concreto, seré en la abstinencia de comer carne porque te quiero.
   
   Día 4º. SÁBADO 20 de Febrero
   


















Su Cruz y mi Cruz: La cruz de Cristo no era sólo el leño que llevó a cuestas y
en el que murió. La cruz de Jesús fue, junto a ésa, el dolor de la soledad, las
injusticias que sufrió, los insultos que recibió... Los de aquel momento y los de
toda la historia. El dolor que siente por lo que yo he hecho mal hoy contra otra
persona, o contra mí mismo o contra Él. Esa es su cruz. Por eso yo soy
RESPONSABLE DE LA CRUZ DE JESÚS.

Y mi cruz de cada día, la que tengo que coger para seguirle, no es un leño de
madera. Mi cruz es el dolor de la enfermedad, las injusticias que sufro, el
cansancio en el trabajo, el dolor que me supone luchar contra la pereza, el
esfuerzo por ser generoso -porque me cuesta dar mis cosas-. Mi Cruz es trabajar
bien cuando no me apetece. Y saber pisotearme y obedecer cuando no quiero, y...

Mi cruz es el DOLOR QUE SUPONE A VECES ACTUAR DE ACUERDO CON EL
AMAR A DIOS, CON EL AMAR A LOS DEMÁS -más que a mí mismo- y CON EL
AMARME BIEN A Mí MISMO  ¿para perfeccionarme y no destruirme?.

Durante esta cuaresma, Señor, quiero coger mi cruz de cada día porque quiero
seguirte. ¡Que sea generoso, Dios mío!
   
   Día 5º. DOMINGO PRIMERO (21 de febrero)
   


























Confesión: Papá y mamá están ocupados trabajando en el jardín y ruegan a la
pequeña Sofía, su hija, que ponga la mesa. Sofía, que está viendo su programa
favorito de televisión, dice que sí, pero continúa ante el televisor, de tal
forma que cuando sus padres entran en casa, la mesa no está puesta. Aquello
desagrada a los padres, pero no les ofende, porque en la desobediencia de
Sofía ha habido poco interés, descuido, poca malicia, ir a lo suyo en algo
pequeño.

Una noche, sin embargo, Vanesa, la hija mayor, ya en la puerta, se enfrenta
a sus padres y les dice: "¡Ya estoy harta de que me digáis a qué hora tengo
que regresar. Volveré cuando me apetezca, os guste o no!". Y, dando un portazo,
desaparece. En este caso, está claro que hay mayor malicia, una desobediencia
buscada y querida, que lleva consigo desprecio a los padres y rechazo de su
autoridad. Entre la desobediencia de Sofía y la de Vanesa, hay una diferencia.
Pues bien, tal es la diferencia que existe, desde el punto de vista de Dios,
entre el pecado mortal y el pecado venial; una diferencia inconmensurable.
El pecado mortal mata la presencia de Dios en mí; rompe y destruye mi relación
con Dios: le doy un portazo y desaparezco.

Señor, te pido que me ayudes a darme cada vez más cuenta de que mis pecados,
son actos míos que te duelen a ti, momentos en los que paso de ti, elijo lo
que a mí me viene bien, dejándote a ti o a otros de lado; y por lo tanto mis
pecados te duelen. Dame dolor de mis pecados, dolor de amor.

¿Esperas más de un día para confesarte si has cometido algún pecado mortal?
¿Te duelen de verdad los pecados veniales? ¡Madre mía, antes morir que pecar!
   
   Día 6º. LUNES PRIMERO (22 de Febrero)
   























A Dios le afecta todo, porque lo ve todo. Felipe, uno de los apóstoles, era
amigo de Natanael, y le dice a éste que quiere presentarle a Jesús, porque
era el Hijo de Dios. Natanael duda mucho que un carpintero de un pueblucho
como Nazareth, pudiese ser el Mesías. Pero Felipe se lo presenta, y con una
frase de Jesús, Natanael se convirtió. Y ésta fue la frase: CUANDO ESTABAS
DEBAJO DE LA HIGUERA, TE VÍ.

Algo habría hecho Natanael debajo de la higuera. No sabemos qué. Lo había
hecho a solas, algo que nadie sabía. Pero resulta que, a pesar de haberse
asegurado para estar solo, resulta que Jesús le vio. Y alguien que ve lo
que sólo yo sé y hago, ése tiene que ser Dios. Por eso le contesta Natanael
a Jesús: Tú eres el Hijo de Dios.

Esta mañana cuando te has despertado, Dios te estaba viendo. Y lo que has
pensado cuando ese amigo te ha dicho tal cosa, Dios lo ha visto. Y eso que
has guardado para que no te lo pidiesen, Dios te lo ha visto. Y ese esfuerzo
por sonreír a ése que te cae mal, Dios lo ha visto... Y COMO DIOS VE TODO
LO TUYO, TODO LO TUYO LE AFECTA.

Dios mío, que me dé cuenta de que todo el día y toda la noche estoy en Tu
presencia. ¡Cuántas alegrías puedo darte en un día! ¡y cuánto dolor puedo
causarte también en un día! ¡Creo que me ves y que me oyes! Gracias, y
auméntame la fe.
   
   Día 7º. MARTES PRIMERO (23 de Febrero)
   























Pecado: Siempre que hablo del pecado, sobre todo del pecado mortal, viene
a mi mente el triste recuerdo de una tragedia que presencié un día. Un niño
de unos tres años corría por el césped del jardín de su casa, perseguido
por su madre: "¡Ven aquí, Jimmy!", gritaba ésta. "¡No atravieses el seto!".
Pero Jimmy no le hizo ningún caso. Traspasó el seto y sorteó hábilmente
los automóviles estacionados en la calzada, hasta que un coche que pasaba
le lanzó por los aires. Su cuerpecillo roto fue a caer casi en brazos de
su madre.

Dejando aparte el hecho de que Jimmy era demasiado joven para responder
de sus actos, la escena recuerda mucho la actitud de Dios con los pecadores.
"¡Ven aquí, ven aquí!", grita ansiosamente, con su gracia, cuando un alma
corre hacia el pecado. Pero el pecador, ajeno a todo lo que no sea su deseo,
hace oídos sordos a la voz de Dios y sale voluntariamente al encuentro de
la muerte. La estupidez es un elemento siempre presente en el pecado.

Señor, no quiero ofenderte, pero a veces me olvido de Ti y, cuando llega el
momento me vence la estupidez. Perdona, Señor, desde ahora con tu gracia
odiaré el pecado, también los pequeños, y te pediré perdón por ellos en
la confesión.


Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
   
   Día 8º. MIÉRCOLES PRIMERO (24 de Febrero)
   



































Dios no se asusta de mí. Quizá hayas visto la película "Tarzán en Nueva York".
Describe las divertidas aventuras de Tarzán y Chita cuando son trasladados
en avión desde la selva a la ciudad de los rascacielos, donde todo les llena
de asombro y les ocurren mil peripecias.

Chita protagoniza una de las sorpresas: al llegar a la habitación del hotel
ve reflejada su fea cara sobre el gran espejo del armario. El susto fue tan
descomunal que, lanzando un terrible bramido presa de pavor, salió corriendo:
no se imaginaba que aquel feísimo "monstruo" que ha visto en la habitación
es su propia imagen reflejada en el espejo.

La escena acaba bien: Chita se refugió en los brazos de Tarzán, que la cogió
con afecto, calmándola con sus caricias. Y es que Tarzán quería a Chita como
era: con sus pelos negros y largos, su rostro de irracional y su mirada
extraviada.

Dios nos quiere a cada uno de nosotros infinitamente más: sabe mejor que
nadie cómo somos; conoce nuestros fallos; no ignora que somos miserables
y que tenemos muchos defectos. Nos conoce mucho mejor que podemos
conocernos a nosotros mismos, y tiene en cuenta nuestras cosas buenas
y nuestros deseos de mejorar. Dios no se asusta de nuestras fealdades.

Gracias, Dios mío, porque me quieres a mí y a cada uno más que todas las
madres del mundo puedan querer a sus hijos; no te asustas ante nuestras
torpezas, ni ante nuestras miserias, y nos acoges con un cariño infinitamente
mayor que el que tenía Tarzán a Chita. El problema es que cuando yo voy
descubriendo lo feo que soy (mis limitaciones, fallos, miserias, etc) me puedo
"medio asustar" y pensar que no me es posible ser santo, que no puedo estar
cerca de ti, entonces puedo desanimarme, olvidarme de que Tú me quieres
como soy, y alejarme de Ti Que no me pase esto, Señor. Si alguna vez me alejo
de Ti, volveré corriendo a tu lado contándote lo que me pasa.

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
   
   Día 9º. JUEVES PRIMERO (25 de Febrero)
   


















Conversión: La Cuaresma es buen momento para una profunda conversión.
Conversión significa cambiar la dirección de tu vida, quizá perezosa, quizá
facilona. ¡Cuántas veces buscas la felicidad en una vida cómoda! Y sabemos
que para alcanzar la felicidad lo que se necesita es amor, servicio a los demás,
corazón que se da. Es una paradoja: para vivir y ser feliz, hay que morir,
no buscar la felicidad cómodamente. Para tener hay que dar. Ahora Jesús puede
ayudarte. Te propongo un cambio en concreto, por si te sirve: morir a la ley
del gusto.

Debes morir a la ley del gusto: Hacer las cosas porque me gusta, me apetece,
me va bien.... Un cristiano hace las cosas por dar gusto a Jesús: Porque le
gustará a Jesús, le dará una alegría, le interesará que yo haga esto, o lo otro.

Madre mía, que siempre actúe para darle gusto a tu Hijo; que muera a la ley
del gusto mío. Esta es la elección que tengo que hacer vivir esclavo de mis
caprichos, o vivir con la ilusión de hacerme esclavo de Dios. Prefiero esto
último, María, pero ayúdame.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
   Día 10º. VIERNES PRIMERO (26 de Febrero)
   













































Rezaba por los secuestradores: El 12 de abril de 1993 secuestran a una joven
madrileña, Anabel Segura, mientras hace footing cerca de su casa. Después de
dos años de secuestro encontraron su cuerpo ya sin vida. Su padre, José,
es un ejemplo como persona y como cristiano. Transcribo unas preguntas de
una entrevista que le hacen en Mundo Cristiano:

- Dos años y medio: ¿en qué es distinto ahora don José Segura, el padre
de Anabel?
- En la fe, sin duda.
- Pero esa fe, a mí me parece que no es de ahora.
- No, desde luego. A nosotros nos viene de familia, pero se hace más profunda;
situaciones como ésta te sirven para acercarte más. Lógicamente hay momentos
de duda, o mejor de desconcierto: ¿cómo puede Dios permitir algunas cosas?

Pero uno, en el fondo de su alma, sabe que Dios sabe más.

¿Y nunca la rebelión? ¿Puede uno no rebelarse?

Mi experiencia es que se puede: no sé cómo, pero con la ayuda de Dios, yo he
podido no rebelarme.

¿Pero el odio? ¿Se puede sin ser un héroe vencer al odio?

Odio no hemos tenido nunca. Me lo preguntaba un periodista en los primeros días,
en esta misma sala, cuando los ánimos estaban más alterados, y le tuve que dar
la misma respuesta. A usted quizá se lo puedo explicar más y sé que me entenderá:
desde el principio he pedido al Señor por Anabel y por sus secuestradores, unas
veces antes por Anabel y otras veces antes por ellos, por si Dios les tocaba el
corazón. Desde el principio. Lógicamente, en la sociedad española hay unas reglas
de juego, unas normas y unas leyes y según esas leyes tendrán que ser juzgados,

Odio no. Pienso que si su mente funciona bien, estarán sufriendo ahora tanto como
sufro yo. Por muy especiales que sean, es imposible que estén tranquilos, que puedan
dormir bien. Sobre todo, si no pueden rezar, si no tienen confianza en alguien,
si no pueden abrirse a nadie.

Señor, creo en Ti ¡Cómo ayudas a los tuyos para que se comporten como lo hubieses
hecho Tú! Cuando no entienda algo, que en el fondo de mi alma sepa que Tú sabes más.
Que ame y rece por los que no me quieren o los que obran contra mi. ¡Amar al enemigo!
Eso quiero. Solo podré con tu ayuda. ¡María, ayuda a tus hijos!

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la
oración final.
   
   Día 11º. SÁBADO PRIMERO (27 de Febrero)
   






















Muerte: Tal vez hayas asistido alguna vez a la proyección de un video en casa
de un amigo que quiere mostrarte lo mucho que ha disfrutado en su último viaje
por el Caribe. De repente, para hacerse el gracioso, da el interruptor y la cinta
se detiene; en la pantalla queda la imagen congelada en su acción: Una expresión
bobalicona, un ceño fruncido, una ingenua sonrisa... Resulta cómico y todo el
mundo se ríe. Sin embargo, no nos entrará la risa cuando Dios interrumpa la cinta
de nuestra vida y quedemos captados para siempre en nuestra fealdad o en nuestra
hermosura. Por eso debemos estar preparados, en gracia, para recibir a la muerte,
que es un cambio de casa. Por eso repetía Jesús: Velad y orad, porque no sabéis
el día ni la hora.

¿Eres consciente de que Jesús puede que te llame en cualquier momento? ¿y de que
vale la pena morir bien porque comparado con la tierra el cielo dura infinitamente
más?
Madre mía, ayúdame a estar preparado para cuando me llame Jesús. Pero no de
cualquier manera: con toda la gracia que me sea posible. Tú eres la llena de
gracia, esto es, que Dios te llenaba, no había nada tuyo personal que se
opusiese a Dios; El hacía a través de ti todo lo que quería, porque le dejabas.
Así quiero vivir y morir yo.

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con
la oración final.
   
   Día 12º. DOMINGO SEGUNDO (28 de Febrero)
   


































Tendremos una eternidad para descansar: "Cualquier persona -ha dicho
Joaquín Navarro Valls, portavoz oficial de la Santa Sede hablando de Juan
Pablo II-  con mucha menos responsabilidad que la que él soporta, tiene su
sistema de descanso, su fin de semana intocable, su deporte, cosas todas
ellas que probablemente son necesarias. En el caso del Papa, nada de eso
existe. Su único descanso es la posibilidad de caminar por una terraza que
hay encima de su apartamento. En diez años de pontificado, en total serán
cuatro las veces que ha podido salir un día a la montaña. Cuando alguna
vez le han dicho: "Santo Padre, está cansado ... ", la respuesta que ha
dado en tono humorístico ha sido: "Tendremos una eternidad para descansar".

Como ha dicho, también con humor, André Frossard, "hasta ahora, el único
medio que se ha descubierto para obligarle a dejar el trabajo es la
anestesia total".

Y decía en Uruguay: Jesucristo, nuestro Señor, es también nuestro guía
y modelo.

"Todo lo hizo bien" decían de Él las gentes. Cada uno de nosotros -asumida
por la fe nuestra condición de hijos de Dios en Cristo- hemos de esforzarnos
por seguir sus huellas en el trabajo de cada día. Como leemos en el
Antiguo Testamento, no se le deben hacer a Dios ofrendas defectuosas.
Los cristianos serán verdaderamente "sal de la tierra" y "luz del mundo",
si saben dar a su trabajo la calidad humana de una obra bien hecha, con
amor de Dios y con espíritu de servicio al prójimo".

Señor, quiero trabajar en serio. Y cuando esté cansado, también. A partir
de ahora, cuando empiece a trabajar te lo ofreceré, te lo regalaré. Por eso
intentaré que no sea defectuoso, sino algo bien hecho. Y ya, sólo porque
es mi regalo para Ti, mi trabajo es importante. Este es mi propósito: en
cuaresma trabajar bien por Ti. Y cansarme trabajando.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
   Día 13º. LUNES SEGUNDO (1 de Marzo)
   




















































 
Amar al enemigo: Perdonar todo y siempre. El 13 de mayo de 1981, fiesta
de la Virgen de Fátima, miles de personas acuden a la plaza de San Pedro
para ver a Juan Pablo II. Una niña rubia con un globo azul levanta sus
manitas al Papa, que la toma en sus brazos y la levanta en alto sonriente.
"Nada hacía presentir -comenta el secretario del Papa, don Estanislao-
lo que iba a suceder. Cuando el Santo Padre daba la segunda vuelta a la
plaza, el turco Alí Agca disparó contra él, ( ... ). Yo estaba sentado
como de costumbre detrás de¡ Santo Padre, y la bala, a pesar de su fuerza,
cayó entre nosotros en el automóvil, a mis pies. La otra rozó el codo
derecho, quemó la piel y fue a herir a otras personas ( ... )".

"¿Qué pensé? Nadie creía que una cosa así fuera posible ( ... ) Vi que
el Santo Padre había sido alcanzado. Entonces le pregunté:

¿Dónde está herido?" Me respondió: "En el vientre". Todavía le pregunté:
"¿Es doloroso?". Y me respondió: "Sí"."

"El Santo Padre no nos miraba. Con los ojos cerrados, sufría mucho y
repetía breves plegarias exclamatorias. Si no recuerdo mal, eran sobre
todo: "¡María, Madre mía! ¡María, Madre mía!."

"Cuando llegamos al hospital todo era confusión. Una cosa era prepararse
para recibir a un Papa, y otra verle llegar exangüe e inconsciente La
operación duró cinco horas y veinte minutos, el pulso era casi imperceptible.
Todos temíamos lo peor. Le administré el sacramento de la Unción, justo
antes de la intervención. El Santo Padre estaba inconsciente."

"La esperanza renació durante la operación gradualmente. Al principio
parecía que la muerte era inevitable: el Santo Padre había perdido las
tres cuartas partes de su sangre".

"Es extraordinario que la bala no destruyese en su trayectoria ningún
órgano esencial. Una bala de nueve milímetros es un proyectil de una
brutalidad inaudita. Para no causar daños irreparables en una parte tan
compleja del cuerpo, tuvo que seguir una trayectoria improbable. Pasó
a unos milímetros de la aorta. Si la hubiera alcanzado, habría sido la
muerte instantánea. No tocó la espina dorsal ni ningún punto vital.
Digamos, entre nosotros, milagrosamente. "

El Papa estuvo en serio peligro de muerte hasta el 15 de julio. Pero en
cuanto pudo, Juan Pablo II se desplazó hasta la cárcel donde estaba
prisionero Alí Agca, quien le disparó. Habló con él, a solas, durante
mucho tiempo. Le perdonó. Le ayudó.

Señor, qué ejemplo para mí. Como Tú, que perdonaste desde la Cruz a los
que crucificaban: "Perdónales, Padre". iQue perdone siempre! ¡Ayúdame!
Como cristiano no puedo guardar rencor nunca, me hagan lo que me hagan.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 14º. MARTES SEGUNDO (2 de Marzo) 
   
















 
Callar. Después de ser condenado, Pilatos ordena que azoten a Jesús.
Dos soldados brutales descargan toda su fuerza sobre la espalda de Jesús.
Noventa golpes pueden contarse en la sábana santa. Cada látigo tenía
varias cuerdas y la punta de las cuerdas poseía pequeños trozos de plomo
sin pulir, con puntas y salientes que hirieron todo el cuerpo de nuestro
Dios. Jesús lo sufrió por ti y por mí. Era tan doloroso que muchos de los
condenados morían en la flagelación. María, nuestra madre, lo ve todo
y  sufre, pero se calla, porque quiere que Jesús nos salve y para ello debe
morir.

Madre, haz que sepa callar; no contestar a mis padres, no protestar, no
decir siempre la última palabra. Aunque sea injusto, o tenga motivos para
protestar.. que me calle. También Tú podrías haber dicho muchas cosas, y
te callaste. Me cuesta pero ayúdame: que sepa callar
.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras 
   
  Día 15º. MIÉRCOLES SEGUNDO (3 de Marzo) 
   













































 
Se curó el monstruo. Lo escribía J. Urteaga: "Ocurrió en un pueblo español.
Intervienen como protagonistas: un muchacho enfermo, su familia,
una ermita dedicada a Santa María y muchas súplicas.

El chico tiene 14 años, era alegre, dinámico, dicharachero, incapaz de estarse
quieto un instante, deportista ... ; en muy poco tiempo el muchacho ha sufrido
un cambio espectacular. Una parálisis progresiva le tiene inmovilizado en un
sillón de ruedas. Toda aquella alegría contagiosa se ha transformado en un
infierno, especialmente para la familia; en lo humano es inútil, en lo
espiritual un pequeño monstruo egoísta. Todos deben servirle, cuidarle,
atenderle, desvivirse por él. Todo es poco.

Una luz se ha encendido en el alma de su madre. Le llevaran a la ermita.
Rezarán a la Virgen. Le pedirán su curación. Se hará el milagro.

Llegó el día. Ante la reja hay una madre que habla en voz alta con la Virgen,
sin que le importe ni poco ni mucho que haya gente en su entorno.

¡María, tienes que cuidar a mi hija! ¡Es mi pequeña! Cúrala María. Que fallen
los diagnósticos. ¡Qué no sea cáncer! Esta niña es todo lo que tengo en mi vida.
¡Cómo te la vas a llevar! ¡María, que no sea cáncer! Ella también te lo pide.
Me ha dicho que venga a rezarte a la ermita. ¡Anda, María, que no sea cáncer!

Poco después, aquella madre angustiada, santiguándose, abandonó la reja de la
ermita.

Es ahora cuando la otra madre, la de nuestro muchacho, se acerca para decirle,
al tiempo, con miedo y con dulzura:

¡Hijo!, ¿ya has Pedido a la Virgen ... ?

Y se realiza el portento.

- Sí, mamá. He pedido la curación ... He pedido a la Virgen que no sea cáncer.

Señor, a veces yo también soy un auténtico monstruo por el egoísmo. Si ser
cristiano es parecerse a Ti... me tienes que cambiar. ¡Qué piense en los demás!
¡que haga más por los demás que por mi! ¡que ayude, que haga favores, que me
dé cuenta de lo que necesitan o de lo que podría alegrarles! ¡Cúrame, Madre
mía, y dame mi corazón generoso! Gracias.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras 
   
  Día 16º. JUEVES SEGUNDO (4 de Marzo)
   





























 
Vocación. El director de una película de cine está ocupado en la tarea de escoger
una actriz para protagonista de la película. Está sentado frente a su mesa de
trabajo, sobre la cual yacen desplegadas docenas de fotografías facilitadas por
los agentes cinematográficos. Al cabo de un rato, escoge una de ellas, la
contempla detenidamente y dice a su secretaria: "Sí, éste es el tipo de mujer
que necesito, llámela y cítela aquí mañana". Ni que decir tiene que hay una
inmensa diferencia entre un director cinematográfico y Dios, entre Hollywood
y el Cielo. Con todo, a través de este ejemplo podemos hacernos una idea de
la razón de ser de nuestra existencia. Allá, en lo más profundo de la eternidad,
Dios planeó el universo entero y escogió a los protagonistas del gran argumento
que habría de desarrollarse hasta el fin de los tiempos. Ante su divina mente
fueron desfilando las fotografías de las almas ilimitadas en número que él
podía crear.

Cuando se topó con tu imagen, se detuvo y dijo: "Quiero darle mi vida a esta
persona, para que sea feliz. La necesito para que desarrolle un papel único,
personal, y luego, goce de mi presencia durante toda la eternidad... Sí, la
voy a crear". Ahora ya sabes cuál es tu misión. Eres el protagonista. De que
tú hagas o dejes de hacer lo que Dios ha pensado para ti depende que muchas
personas sean felices o no, se salven o no. Tus amigos necesitan que les
ayudes a conocer a Jesús.

Madre mía, que como tú, diga a Jesús que sí en los planes que Él tiene para
mí. Señor, quiero lo que quieras, quiero cuando quieras, quiero como quieras,
quiero mientras quieras.


Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído, Después termina
con la oración final.
   
  Día 17º. VIERNES SEGUNDO (5 de Marzo)
   




















 
Amar hasta el martirio. Los bandidos encuentran al padre Bressini en Canadá
con un ladrón que se acababa de convertir al cristianismo, y a los dos los
torturan. Fue un martirio lento y refinado: Un día es una uña arrancada,
al día siguiente la falange de un dedo y así durante semanas. El padre
Bressin¡ mandaba escribir así al Superior de los jesuitas: "No me queda
más que un dedo entero, me han arrancado algunas uñas con los dientes.
En seis veces han quemado seis falanges. Sólo en las manos me han aplicado
el fuego y el hierro más de dieciocho veces y me obligaban a cantar durante
el suplicio".

Cuando le tocó el suplicio al ladrón decía: "Padre Bressini, ya no puedo más.
Veo que voy a flaquear. ¡Pronto, pronto, Padre, muéstrame tus manos! Ellas
me dicen cómo hay que amar a Dios".

Cuando miramos un crucifijo, al ver clavadas las manos y los pies y la cabeza
con las espinas deberíamos decir como el joven ladrón:"En tu Cruz veo cómo me
has amado, Señor. Tus llagas me darán fuerzas para seguir aguantando -amando-
las pequeñas cruces que permitas en mi vida".


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 18º. SÁBADO SEGUNDO (6 de Marzo)
   








 
No mucho: ¡todo! Habrás visto la película de "Los 7 magníficos": A Yul Briner
le quieren contratar unos mejicanos para que les defienda de unos bandidos;
son campesinos; muy pobres. Le ofrecen todo lo que tienen, envuelto en un paño.
Yul lo ve y dice: "Siempre me han ofrecido mucho, pero nunca todo". Acepto,
¡claro! Dile ahora a Jesús: Con lo que Tú me amas (has dado la vida por mí),
no puedo quedarme corto dándote sólo muchas cosas; te doy toda mi vida:
quiero todo lo que Tú quieras.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 19º. DOMINGO TERCERO (7 de Marzo)
   

























 
Tres formas de hacer daño a Dios. Hay tres formas de hacer sufrir y llorar
a una madre. Además de la más elemental, que sería atacarle a ella directamente:
golpeándola o insultándola, hay otras dos en las que le podemos hacer sufrir
igualmente. Una de ellas es hacer algo malo a mi hermano. Si yo le doy una
paliza a un hermano mío, y mi madre se entera, le dolerá incluso más que si
le maltrato a ella.
Otra forma de hacerle sufrir es hacer algo que sea malo para mí, algo que me
empeore. Como mi madre me quiere eso le dolerá. Imagínate que ve cómo te cortas
un brazo: no lo aguantaría.
Dios te ve siempre -no como un espía sino como alguien que te quiere mucho- y
sufre cada vez que te ve hacer algo QUE HACE DAÑO A OTRA PERSONA, porque esa
otra persona es hija de Él y cada vez que te ve HACERTE DAÑO A TI MISMO, y cada
vez que te ve hacer algo QUE LE HACE DAÑO A ÉL. Por eso es bueno que todas las
noches, cuando te acuestes, hagas un repaso del día, un examen de conciencia,
y pidas perdón a Dios por esas cosas que Él ha visto y no le han gustado.

El examen de conciencia lo puedes hacer así: ¿Cómo me he portado con Dios?
¿Cómo me he portado con los demás? ¿Cómo me he portado conmigo mismo? Dios
mío, a partir de ahora haré el examen todas las noches. Y te pediré perdón
por el daño que haya hecho cada día de alguna de estas tres formas. Y también
te agradeceré tu compañía. ¡Recuérdamelo!, y gracias.


Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina
con la oración final.
   
  Día 20º. LUNES TERCERO (8 de Marzo)
   

















 
El pobre es el egoísta. "Hay diversas clases de pobreza -cuenta la
madre Teresa de Calcuta-. En la India hay gente que muere de hambre.
Un puñado de arroz es precioso, valiosísimo. En los países occidentales,
sin embargo, no hay pobreza en ese sentido. Nadie muere de hambre y
ni siquiera abundan los pobres como en la India... Pero existe otra
clase de pobreza, la del espíritu que es mucho peor. La gente no cree
en Dios, no reza, no ama, va a lo suyo... Es una pobreza del alma, una
sequedad del corazón que resulta mucho más difícil de "remediar".

¿Puedes tener tú esa pobreza? Pídeles a Jesús y a María que nunca
caigas en esa pobreza de espíritu; que te ayuden a quererles cada
día más y a acudir a ellos ante cualquier necesidad, y que te ayuden
a querer a los demás. ¡Jesús, María, que no olvide rezar ni por la
noche ni al levantarme! Que sea generoso: porque el verdaderamente
"pobre" es el egoísta.


Continúa hablando a Dios con tus palabras
   
  Día 21º. MARTES TERCERO (9 de Marzo)
   






























 
Confesiones descuidadas. Cuentan que un obrero había encontrado un
billete de mil dólares; no le llamó mucho la atención porque en América
los billetes son iguales aunque tengan más valor y aquel papelito no
le impresionó demasiado. Se lo guardó en un bolsillo, varios días más
tarde, al pasar por un Banco, entró a preguntar cuánto valía.

Casi se desmaya cuando se lo dijeron, pues la suma equivalía a tres
meses de su jornal...

No es raro encontrarse con gente que no sabe lo que tiene; puede ser un
cuadro de un pintor famoso, un objeto antiguo, unas monedas raras, unos
sellos valiosísimos... Cuando nos enteramos, solemos sentir una especie
de envidia. No se nos ocurre pensar que nosotros también tenemos un
tesoro que quizá no apreciamos: El Sacramento de la Penitencia. Tal vez
al recibirlo frecuentemente y sepamos que no sólo sirve para perdonar
los pecados graves, sino también los leves; que aumenta la gracia
santificante y nos proporciona una gracia especial para rechazar las
tentaciones... Sin embargo, a lo mejor nos parece que no nos aprovecha
demasiado, que no nos hace mejores; que nos acusamos una y otra vez de
los mismos pecados, inútilmente... Si eso pensamos, lo más probable es
que nuestras confesiones no sean buenas. La Penitencia es un sacramento
que Jesús pagó con su vida. Debemos cuidar todo lo que tiene que ver con
la confesión.

¿Hago bien el examen? ¿Pido perdón con dolor? ¿Digo los pecados en
concreto y también los veniales? ¿Hago propósito de no volver a cometerlos?
¿Cumplo la penitencia?


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 22º. MIÉRCOLES TERCERO (10 de Marzo)
   












 
Desagravio. ¡Señor perdónales porque no saben lo que hacen! Estas fueron
casi las últimas palabras que Jesús dijo antes de morir en la Cruz. Dios
perdona siempre que le pedimos perdón, pero desafortunadamente no todos
los hombres tienen la costumbre de pedir perdón y de terminar con cosas
o actitudes que ofendan al Señor. Ese cine que proyecta películas
desaconsejadas, una conversación salida de tono, cuando se leen noticias
en las que se informa de alguien que asesina o secuestra, cuando te enteras
de alguien que roba o engaña, cuando pasas por delante de uno de esos sitios
en los que se ofende a Dios, ¿te acuerdas de pedir perdón por esa gente que
no sabe lo que hace? ¡Jesús perdónales porque no se dan cuenta!


Coméntale a Dios con tus palabras algo de o que has leído. Después termina
con la oración final.
   
  Día 23º. JUEVES TERCERO (11 de Marzo)
   



































 
Héroes anónimos. "Soy conciente, rezaba Newman, de que a pesar de mis
faltas, deseo vivir y morir para gloria de Dios. Deseo entregarme
completamente a Él como instrumento suyo para la tarea que quiera y a
costa de cualquier sacrificio personal".

Hoy puedes hacer tuya la oración de Newman, converso inglés que tanto
hizo por la Iglesia de su país: ¡Señor, aunque no valga nada, aquí estoy
para hacer, por Ti, lo que quieras!

Te copio parte de un artículo de B. Tierno y te animo a que quieras ser,
haciendo favores "normales", un héroe anónimo: "Jamás pensé que estar en
contacto con la enfermedad y el sufrimiento de los demás podría hacerme
tanto bien. Estando de camillero en Lourdes, una señora, medio ciega y
sin piernas, rezaba el rosario. Como advertí preocupación en su rostro,
le pregunté qué le apenaba. Ella me respondió: "Me entristece este pobre
hombre de la camilla de al lado". Se me hizo un nudo en la garganta y pensé,
¡Dios mío! Ella sí que está físicamente mal y, sin embargo, no piensa en
sí misma.

Esta aleccionadora experiencia me la contaba hace unos días en San Sebastián
el propio protagonista, Luis, un hombre de mediana edad que, desde hace años,
junto con su esposa, asiste como camillero voluntario a los enfermos que
peregrinan a Lourdes. Tantas personas anónimas, la mayoría donantes de sangre,
como Luis, que no desaprovechan la menor ocasión que se les presenta para
ayudar según sus posibilidades, son héroes anónimos.

Tú nos explicaste que lo que hacemos con los demás lo hacemos contigo.
Por eso trataré de ser generoso, Jesús, con los demás. En concreto estos
días de Cuaresma procuraré hacer muchos favores. Recuérdamelo, por favor,
y que sepas que los haré por amor a ti y a ellos. ¡Cada día, al menos,
un buen favor!


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 24º. VIERNES TERCERO (12 de Marzo)
   















 
Acción de Gracias. Como sabes, cuando comemos algo, durante un rato
sigue siendo lo que es, pero pasado un tiempo pierde su identidad y
lo convertimos en organismo de nuestro cuerpo. Por eso, después de
comulgar y por un tiempo aproximado de diez minutos, tenemos a Jesús
dentro de nosotros, al mismo que convertía el agua en vino, que
sanaba a ciegos y cojos, al mismo que murió clavado en la Cruz para
perdonarnos de nuestros pecados. Por eso, ¿por qué no aprovechas al
acabar la Misa para quedarte un rato sentado hablando tranquilamente
con Él, que está físicamente dentro de ti? Es el mejor momento para
darle gracias por todo lo que te ha dado en tu vida, para pedirle por
tus familiares y amigos, para pedirle perdón por tus pecados y para
pedirle que te ayude a sacar adelante aquellas cosas que necesitas.
¡Gracias, perdón y ayúdame más!

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 25º. SÁBADO TERCERO (13 Marzo)
   
























 
Saludar Sagrarios. Muchos decían a santa Teresa que les hubiese gustado
vivir en los tiempos de Jesús. Ella les respondía que no entendía bien
por qué, pues poca o ninguna diferencia había entre aquel Jesús y el
Jesús que está en el Sagrario.

Dale gracias por haberse quedado. Pero dáselas con obras. Cada vez que
haces una genuflexión delante del Sagrario, que la hagas bien y diciéndole
por dentro: ¡te amo, Jesús; gracias! Que comulgues bien preparado y muchas
veces, siempre que te sea posible. Que le visites todos los días...

Si cuando realizas un viaje en coche, en metro, en autobús, te fijaras en
la cantidad de iglesias que dejas por el camino, te darías cuenta de que
el Señor está en muchos sagrarios que te pasan desapercibidos. Pero no hace
falta irse de viaje. Tenemos al Señor muy cerca de nosotros: en el oratorio
del colegio, en la iglesia que podamos tener al lado de casa...

Te recomiendo un propósito: cada vez que pases cerca de una iglesia dile al
Señor en el sagrario: ¡Jesús, sé que estás ahí!; o le puedes rezar una
comunión espiritual: Yo quisiera, Señor, recibiros, con aquella pureza,
humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre; con el
espíritu y fervor de los santos.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 26 . DOMINGO CUARTO (14 de Marzo)
   



























 
Dolor de los pecados. ¿Qué crimen tan brutal ha cometido este hombre,
que ha tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?, preguntó un
mahometano a un sacerdote refiriéndose a un crucifijo que tenía en la
mesa. - Él no cometió ningún crimen -respondió éste-; era completamente
inocente.

- Pues, ¿Quién lo clavó en este madero?

- Fuimos nosotros los hombres quienes lo hicimos con nuestros pecados
-exclamó con tristeza el sacerdote.

- Ahora comprendo - añadió lleno de compasión el mahometano- por qué
tienes siempre la imagen del crucificado.

¿Has pensado alguna vez que el pecado supone volver a crucificar al Señor?
El Señor espera, una vez que nos ha redimido, que le amemos con obras.
Y amar a Dios supone también decirle muchas veces: ¡lo siento! Procura,
cuando vayas a preparar tu confesión, pedir mucho perdón a Jesús por los
pecados, y también pídele que te dé dolor por ellos, dolor de amor.

Si tienes a mano un crucifijo ahora, puedes hablar con Jesús en la Cruz
comentando esto; Jesús, que no me acostumbre a verte crucificado; cada
vez que vea un crucifijo trataré de acordarme de decirte: ¡Te amo!


Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después
termina con la oración final.
   
  Día 27º. LUNES CUARTO (15 de Marzo)
   





















 
No aceptar un "no". "En septiembre de 1980 -cuenta la Madre Teresa de
Calcuta-, estuve en el Berlín Oriental, donde íbamos a abrir nuestra
primera casa en un país bajo gobierno comunista. Llegué de Berlín
Occidental con una hermana que debía quedarse allí para iniciar la
labor. Habíamos solicitado el correspondiente visado, pero como no
nos lo habían concedido todavía, le dijeron que sólo podría permanecer
en el Berlín Oriental durante 24 horas; son muy estrictos en eso...
Así pues, nos pusimos a rezar "Acordaos" a la Virgen, y al cabo de un
rato, sonó el teléfono; no había nada que hacer: la hermana tendría
que volverse conmigo... Pero como nunca aceptamos un "no" por respuesta,
seguimos rezando y, al octavo "Acordaos", volvió a sonar el teléfono,
lo cogí y una voz dijo: "Enhorabuena. Le han concedido el visado. Puede
quedarse..." Le habían concedido un visado de seis meses, lo mismo que
a otras hermanas. Al día siguiente, regresé a Berlín Occidental, dándole
gracias a la Virgen".

Madre mía, auméntame la fe y que me dé cuenta de que las cosas que son
para bien de Dios o de los demás, el "no" quiere decir "sigue rezando".
Tú siempre nos escuchas.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras.
   
  Día 28º. MARTES CUARTO (16 de Marzo)
   














 
Apostolado. ¿Cuántos amigos has acercado a Dios este mes? ¿Y este año?
¿Y el año pasado? ¿Y en toda tu vida?

Mucha gente se piensa que ayudar a otras personas a ser mejores cristianos
es tarea de sacerdotes y religiosos. ¡Nada más falso! Antes de subir a
los cielos, Jesús dijo que debíamos ser testigos suyos hasta los últimos
confines de la tierra. Ser testigos suyos significa hablar de Dios a
nuestros amigos, invitarles a ir a Misa para recibir al Señor, preocuparnos
y ocuparnos de su salud espiritual, animarles a ser mejores cristianos en
cosas concretas, ayudarles a confesarse con frecuencia, rezar algo con ellos,
y un larguísimo etcétera.


Puedes hablar ahora con Jesús de 3 amigos tuyos, pedirle por ellos, y ver
qué puedes hacer por ayudarles para que se acerquen a Dios.
   
  Día 29º. MIÉRCOLES CUARTO (17 de Marzo)
   


























 
Huellas en la nieve. En Logroño; un diciembre especialmente frío; la
ciudad cubierta de nieve. El beato José María tiene unos 14 años y va
camino del colegio. De pronto, algo llama poderosamente su atención:
-Pero... ¿qué es eso? ¡Son huellas de pies descalzos que se alejan!
¿A quién pertenecerán?

A cierta distancia descubre un religioso carmelita descalzo que se
dirige a su convento, situado en las afueras de la ciudad.

" ¡Son suyas!, se dice José María, ¡Pobre sacerdote! ¡cuánto frío
estará pasando!"

Este hecho le remueve el corazón.

"Si ese carmelita es capaz de sacrificarse así por amor a Dios, ¿qué
es lo que yo debo hacer por Él?

Nadie se da cuenta, pero a "partir de ese momento, siente grandes deseos
de acercarse a Dios. Comienza a oír la Santa Misa y a comulgar a diario;
a confesarse más a menudo; a ofrecer todos los días sacrificios por amor
a Dios y a los demás."

Señor, y yo ¿qué deberé hacer por Ti?

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 30º. JUEVES CUARTO (18 de Marzo)
   



























 
Presencia de Dios. La madre que tiene el pequeño en la cuna, trabaja
arreglando las cosas de la casa; plancha, limpia..., pero siempre está
pendiente del hijo. Esta madre tiene presencia del hijo, no lo pierde
de vista.

Lo mismo que esa madre podemos hacer nosotros con el Señor. Mientras
estudiamos, mientras hacemos deporte, cuando estamos en clase, cuando
vamos por la calle, a la hora de comer, al meternos en la cama, y en
todas las circunstancias en que nos podamos encontrar, son situaciones
en las que si nos empeñamos podemos hablar con el Señor, decirle una
jaculatoria, pedirle ayuda, etc...

Si no tienes concretada una jaculatoria para repetir durante el día,
la Cuaresma es buen momento para hacerlo, porque así el señor se sentirá
más acompañado y más querido. Alguna jaculatoria puede ser: ¡Jesús te amo!,
¡Señor, perdóname porque soy un pecador! Y los días anteriores ya han
salido buenas ocasiones para decir jaculatorias: al ver un crucifijo,
visitar sagrarios cuando pasas cerca de una iglesia, al hacer un sacrificio,
cuando te vienen a la cabeza excusas para no mortificarte, cuando ves que
actúas con la ley del gusto.

Puedes hacer un poco de examen para ver cómo vas en eso. Señor, yo quiero
acordarme y decirte muchas jaculatorias durante el día; recuérdamelo Tú.
Y tú, ángel de mi guarda.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 31º. VIERNES CUARTO (19 de Marzo)
   











 
Pureza. "Por defender su pureza, San Francisco de Asís se revolcó en la
nieve, San Benito se arrojó a un zarzal , San Bernardo se zambulló en un
estanque helado... Tú, ¿Qué has hecho?", escribía el beato José María.

Así huyeron de las ocasiones, y cortaron las tentaciones los santos. Tú,
como ellos, tienes tentaciones. Madre mía, que como ellos sea fuerte para
no ponerme en ocasión de pecado (no ver la tele solo, por ejemplo) y para
cortar desde el principio las tentaciones. Cuando las tenga, rezará un
bendita sea tu pureza, y, así contigo, seré más fuerte.


Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído.
Después termina con la oración final.
   
  Día 32º. SÁBADO CUARTO (20 de Marzo)
   















































 
¡Qué error compararse con los demás! Pedro había sido un hombre muy
favorecido por la vida. Había tenido unos padres cariñosos y una niñez
feliz. Su mente era despierta y siempre sacó buenas notas. Tuvo éxito
en la vida y su posición social era más que desahogada. Se casó con
una mujer guapa, excelente ama de casa y buena madre de familia;
además adoraba a Pedro a quien consideraba el mejor hombre del
mundo...
En resumen: Que tuvo una existencia feliz, en una atmósfera tranquila,
libre de tensiones y de frustraciones. Su vida, pues, había sido
irreprochable, gozando de una merecida buena reputación.

La vida de Juan había sido otra cosa. Tuvo una juventud amarga, pues
sus padres se llevaban mal, discutían constantemente y amenazaban con
separarse. Fuese por sus taras emocionales, fuese porque no era demasiado
inteligente, sus notas eran casi siempre malas. Obtuvo a duras penas un
título universitario casi por condescendencia, y luego un modesto empleo,
justo para malvivir. Sin posibilidades para ahorrar, temía siempre caer
enfermo o sufrir un accidente grave. Había vivido en un barrio modestísimo,
ruidoso y poco recomendable, con casas antiguas y apiñadas. Su mujer era
apática y además gruñona. Tal vez por eso Juan bebía demasiado, perdía los
nervios con frecuencia y decía palabras malsonantes.

Ambos eran católicos y cumplían con sus deberes religiosos. Pedro iba a
Misa y comulgaba a menudo; Juan, sólo los domingos, las fiestas de guardar
y algunas otras fiestas señaladas. Dios se los llevó casi al mismo tiempo,
y los dos comparecieron ante Él para ser juzgados. Fueron ambos al Cielo,
pero el juicio les deparó sorpresas considerables. La de Pedro consistió
en que no obtuvo el puesto que se esperaba. "Sí, fuiste bueno -le dijo Dios-,
pero ¿cómo no ibas a serlo? Apenas tuviste contrariedades ni problemas.
Tus pasiones eran por naturaleza moderadas y no tuviste en tu vida fuertes
tentaciones. Has sido un hombre virtuoso, sí, pero debías haber sido un hombre
santo.

Juan, por su parte, tuvo una sorpresa todavía mayor, porque pasó por delante
y quedó situado más alto. Sin duda podías haber sido mejor -le dijo el Señor-
pero, al menos, luchaste. No te compadeciste en exceso de ti mismo y nunca
tiraste la toalla. Teniendo en cuenta tus insuficiencias y tus circunstancias,
no lo hiciste mal del todo y aprovechaste muchas de mis gracias...

Tú, ¿por quién te ves representado? El Señor nos pide que seamos santos.
No te compares con el resto de la gente pues puede sucederles lo que a Juan.
Jesús, que sólo me compare contigo y que te imite en todo.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 33º. DOMINGO QUINTO (21 de Marzo)
   





















 
Perdonar siempre. Un día, la Madre Teresa de Calcuta, encontró sobre un
montón de basura una mujer moribunda que le dijo que su propio hijo la
había dejado abandonada allí. La Madre la recogió y la llevó al hogar de
Kalighat. Aquella mujer no se quejaba de su estado sino de que hubiera
sido su propio hijo quien la dejó allí. No podía perdonarle... La Madre
Teresa, que quería que aquella mujer muriese en gracia de Dios,
trataba de convencerla:
¿Debe perdonar a su hijo? le decía. Es carne de su carne y sangre de su
sangre... Sin duda hizo lo que hizo en un momento de locura y ya estará
arrepentido... Pórtese como una verdadera madre y perdónelo... Si ha
pedido a Dios que le perdone sus pecados debe perdonar el que su hijo
cometió con usted. Si lo hace, Dios recompensará su generosidad con
un lugar en el Cielo. La mujer se resistía, pero la gracia terminó venciendo.
-Le perdono, le perdono... dijo por fin llorando. Poco después moría.

Dios mío, dame gracia y amor para perdonar siempre: que ningún día
me acueste guardando rencor a alguien, aunque me parezca que
tengo motivos. ¡Me has perdonado Tú a mí!


Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído.
Después termina con la oración final.
   
  Día 34º. LUNES QUINTO (22 de Marzo)
   























 
Dolor de los pecados porque pensaba en ti. "¡Qué dolor de muelas!
No puedo estudiar, ni leer, ni jugar, y ni siquiera puedo dormir ",
se quejaba desconsoladamente. Alguna vez habrás tenido dolor
fuerte de algo, ¡qué pesadilla!

Pues bien, el dolor de los pecados NO es así. Para perdonarnos en la
confesión Dios nos pide dolor, y este dolor consiste en tres cosas:
1)reconocer que se ha pecado voluntariamente; 2) desear no haberlo
hecho; 3) querer no volver a hacerlo y, para ello, poner los medios
oportunos. Es bueno que fomentes y busques el dolor de ¡os pecados.
Cristo, como Hombre que era, padeció todos los sufrimientos de su
Pasión hace muchos siglos. Pero como Dios es eterno, no tiene tiempo:
no hay para El un antes y un después. Todo está presente ahora
delante de El. Es igual el año 580 que el 1990 o el 3150.

Y en el año 30, cuando cargó con la cruz, y le atravesaron sus manos y
pies con clavos, etc., tenía presente en su cabeza divina todo lo que
yo -y cualquier otro hombre- hacemos ahora y en cualquier otro
momento de la historia. Por eso en el año 30 PENSABA EN TI,
Y TU ESTABAS PRESENTE EN LA PASIÓN.

Dame, Señor, dolor de mis pecados. Dolor de amor. Lo que yo hago
te afecta. Tú pensabas en mí en tu pasión. Y cada día, en cada
misa, renuevas tu pasión. Y la renuevas pensando en mí. Gracias,
y auméntame el dolor de mis pecados

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 35º. MARTES QUINTO (23 de Marzo)
   
  ¿Puedo ayudarte en algo, Dios mío? En una obra del escritor brasileño
Pedro Bloch encuentro un diálogo con un niño que me deja literalmente
conmovido.

- ¿Rezas a Dios? - pregunta Bloch.
- Sí, cada noche - contesta el niño.
- ¿Y qué le pides?
- Nada. Le pregunto si puedo ayudarle en algo.

Y ahora soy yo quien me pregunto a mí mismo qué sentirá Dios al oír
a este chiquillo que no va a Él, como la mayoría de los mayores,
pidiéndole dinero, salud, amor o abrumándole de quejas, de protestas
por lo mal que marcha el mundo, y que en cambio, lo que hace es
simplemente ofrecerse a echarle una mano, si es que la necesita
para algo.

Que muchos días le reces así a Dios.

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después
termina con la oración final.
   
  Día 36º. MIÉRCOLES QUINTO (24 de Marzo)
   
  Sé fiel en lo poco. Plinio, un escritor romano de la antigüedad, cuenta
que unos sicarios asesinaron a un hombre que tenía un perro. El perro,
que se había quedado sin amo, permaneció junto al cadáver de su amo
muchos días, para impedir que las aves de rapiña o las fieras carroñeras
lo devorasen.

Habla también de otro perro de un ciudadano romano condenado a muerte,
que no quiso alejarse de la cárcel donde estaba preso su amo. Hasta
después de¡ suplicio -añade- permaneció junto al cadáver, manifestando
su dolor con tristes ladridos. Y cuando el cuerpo del amo fue arrojado
al Tíber, se lanzó también al río, donde le vieron emplear todas sus
fuerzas para impedir que se hundiera el cadáver.

Es el instinto de los animales. No podemos hablar de auténtico amor.
Pero da la impresión de que hasta las criaturas irracionales nos dan
lecciones, nos exhortan a dar gracias, a amar y ser fieles a los demás.

¿Eres tú fiel en lo poco? ¿Hablas mal de alguien que no está presente?
¿Cuándo quedas en algo, lo cumples? ¿Dices siempre la verdad, aunque sea
en tonterías? ¿Engañas en el juego? Señor, que sea fiel en lo poco, que
sea fiel a los demás y a Ti.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 37º. JUEVES QUINTO (25 de Marzo)
   
  Gracia. Hace unos años dos amigos que estaban haciendo vela cerca de Bakio
fueron llevados por una corriente mar adentro. Tan solo uno de ellos llevaba
chaleco salvavidas y éste preguntó a su amigo: "¿Estás en gracia?". El otro
reconoció que no, y el primero le dio su salvavidas porque él tenía a Jesús
en el alma: Si se ahogaba iría al Cielo.

¿Te das cuenta de lo importante que es estar en gracia, como este chico que
se arriesgó a morir ahogado para que su amigo pudiese vivir con Jesús en el
alma?

Jesús dijo que Dios vive en el alma que está en gracia: vive conmigo ayudándome,
dándome luz para entender, fuerza para luchar y vencer, deseos buenos, amor y
comprensión, etc. Viviendo Dios en mí, Dios me da una vida nueva y distinta.
Por eso, vivir en gracia es lo más importante: porque es vivir con Dios.


Pide que tus amigos y familia vivan siempre en gracia de Dios.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 38º. VIERNES QUINTO (26 de Marzo)
   
  Desanimarse es una tontería. Escucha el consejo que da el barrendero a
Momo: "Cuando barro, las cosas son así: a veces tienes ante ti una calle
larguísima. Te parece tan terriblemente larga que crees que nunca podrás
acabar. Y entonces te empiezas a dar prisa. Cada vez que levantas la vista,
ves que la calle no se hace más corta. Y te esfuerzas más todavía, al final
estás sin aliento. Y la calle sigue estando por delante... Nunca se ha de
pensar en toda la calle de una vez ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el
paso siguiente.... entonces es divertido... de repente uno se da cuenta
de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle."

Ser santo, amar mucho a Dios... cualquier meta se alcanza siempre. Consiste
en dar un paso cada día; por eso, no te desanimes nunca: haz bien hoy las
pequeñas cosas de¡ día.

¡Qué no me desanime, Señor, que es una tontería! Poco a poco, con pequeños
pocos, conseguiré hacer realidad las cosas grandes que quiero - y Tú también
quieres - en mi vida.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 39º. SÁBADO QUINTO (27 de Marzo)
   
  Cámbiate por Jesús. Barrabás es un personaje del evangelio que no parece
muy importante, pero si nos fijamos, cada uno de nosotros estamos
representados por él. Cuando Barrabás iba a morir por haber matado a un
soldado, Jesús apareció y le cambiaron por él, y murió Jesús en vez de
Barrabás. El Señor se cambió por cada uno de nosotros para que no
muriéramos a la vida del alma y para que pudiéramos nacer de nuevo a la
vida de la gracia después del pecado, nacer a la vida para poder ir
también al cielo. Todo lo que hizo fue para que tuviéramos la oportunidad
de amarle.

Y los hombres hemos pagado ese amor tuyo, Señor, con pecados y faltas de
amor. Jesús sabía que íbamos a pagarle así, que íbamos a serle
desagradecidos, y aun así decidió entregarse para que le amáramos.

Puedes imaginarte ahora tú, cambiándote por Jesús en la Cruz de cada día:
faenas que te hacen, enfados, cosas que no te salen, pequeñas
contrariedades... y coger así tu cruz de cada día llevándola con alegría.


Continúa hablándole a Dios con tus palabras
   
  Día 40º. DOMINGO DE RAMOS (28 de Marzo)
   
  Es necesario dar Gloria a Dios. Los discípulos "trajeron la borrica y el
pollino, y pusieron sobre ellos los mantos, y encima de ellos montó Jesús.
La mayor parte de la gente desplegaban sus mantos por el camino, mientras
que otros, cortando ramas de árboles, los extendían por la calzada.
La multitud que le precedía y la que le seguía gritaba, diciendo: ¡Hosanna
al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del señor! ¡Hosanna en
las alturas!" (Mt 21, 7,9).

¡Cómo alaban a Dios! Alabar a una persona es decirle, ¡qué bien has hecho
esto!; o qué buen amigo eres; o alguna otra afirmación por el estilo.

Alabar significa que se reconoce algo bueno como bueno; que se valora,
y que se dice a quien lo ha hecho o a quien pertenece. Esto es un gozo
para quien lo escucha y para quien lo dice (si lo dice sinceramente, y
no para sacar algún beneficio).

Alabar a Dios es una obligación para toda criatura. Es bueno que alabes
muchas veces a Dios: que le digas lo bueno que es, que agradezcas lo bien
que ha hecho esto o aquello, la belleza del mundo, etc. Y que cuando reces
el gloria, lo hagas con esta intención.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo; como era en un principio,
ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
 
Fuente: http://webcatolicodejavier.org/
   


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